— Oítes Maruja, cómo corre el tiempo… Hace 40 años que el hombre pisó la Luna.
— Ay Tola, dejá de ser montañera… Eso fue un montaje de los gringos.
— Mucha gente dice que fue puro teatro.
— Puu… Yo me arrecuerdo patentico de ese día… Nunca se me olvida que en mi casa no había televisor y me tocó ver la llegada por la ventana de una vecina… A mí se me hizo conocido el paisaje de la Luna. Preciso, en los créditos finales decía: Agradecimientos al desierto de la Tatacoa.
~~~
— ¿Fue en el Huila?
— Claro… Inclusive se cuenta que Neil Astron, el astronauta, al final de la transmisión le regaló el vestido a un campesino opita que tenía abejas.
— Vos tenés razón, yo volví a ver ese mismo paisaje en varios capítulos de Dimensión desconocida.
— Tan es así Tola, que vos sabés que en la Luna no hay gravedá, o sea que nada cae, y más sin embargo se les caía la señal de televisión.
~~~
— Cómo pudimos ser tan pendejos de creer.
— Otra cosa: a la semana todavía quizque estaba clavada la bandera de Estados Unidos en la Luna… Ay, no tiene cuándo: una bandera de los gringos no dura un día en el estranjero sin que los terroristas la quemen.
~~~
— Nos metieron el dedo en la boca.
— Otra mentira: el supuesto viaje a la Luna fue en pleno cuarto menguante, y ningún astronauta es tan pendejo de arriesgarse a llegar en esos días porque puede aterrizar en la parte desaparecida.
~~~
— Hay otro detalle que me parece muy sospechoso vos Maruja: Si los gringos han ido a la Luna, ¿por qué no han puesto allá bases militares?
— ¿Vos creés Tola que si los gringos hubieran ido a la Luna no aprovecharían pa filmar allá las películas de vaqueros y de paso ahorrarse la cámara lenta?
— Cómo pudimos tragarnos ese cuento tantos años.
~~~
— Y tendrían allá la cárcel de Guantánamo… Y otra cosa: los gringos no son bobos y ya hubieran puesto publicidá. Vos te figurás Tola dos enamorados mirando la luna llena y de pronto titila un aviso de neón: Motel Arizona.
— Pues ajualá nunca llegue el Hombre a la Luna porque también acaba con ella…
~~~
— El Hombre es como las ratas, que lo que no se come lo daña… Y si no vea la matada que le pegaron a ese pobre hipopótamo de la hacienda Nápoles.
— Contame bien Maruja cómo fue el merequetengue con el pobre Pepe.
— Eso está más enredado que pelo de rastafari… Pepe era el hipopótamo preferido de Pablo Escobar, pero Pablo se dio cuenta que Pepe tenía un enredo sentimental con Virginia.
— No fregués, o sea que a Virginia le gustaban acuerpaos.
~~~
— Entonces Pablo mandó matar a Pepe, pero quizque Santofimio le dijo: Dejalo, Pablo, ese Pepe es un animal político y con ese cuero tan duro puede llegar a ser ministro del Interior y de Justicia.
— Hablando de justicia, ¿verdá Maruja que uno de la terna pa Fiscal tiene líos judiciales?
— Parece… Y dicen que por eso goza de la entera confianza del Presidente.
— ¿Y vites Maruja que alias César, el guerrillero que pescaron en la Operación Jaque, iba sonriente rumbo a la estradición?
— Pobrecito, seguramente pensó que era otro montaje.