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Tola y Maruja explican lo que pasó con el vestido de la primera dama

17 de febrero de 2019 - 12:00 a. m.

Como mantecanotaquígrafas del Palacio de Nariño, yo y mi compañera Tola (ojo: no confundir con “compañera sentimental”) somos testigas de primera mano de todo lo que pasa en esta cocina.

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Hoy estábamos ansiosas de que llegara a desayunar la primera dama, doña Juliana, pa que nos contara de dónde sacó esa chaqueta tan titina, que sirve también de ruana antibalas.

Cuando llegó doña Juli le servimos uno de sus desayunos preferido de los domingos: tamal tolimense cuñao con changua y arepa boyaca y güevos estrellaos… pero ni lo voltió a mirar.

¿Qué pasa, doña Juli? -le dijo Tola-, me estraña que no quiera desayunar, sumercé que es de tan buen apeto. Ay, tía -dijo doña Juli, sentándose en un bulto de papas-, no se imaginan lo que me pasó…

Figúresen tías que antes de salir pa Guásinton con Ivancho a visitar a los Tron, fuimos a una cafetería del aeropuerto y yo pedí una aromática… y hasta ahí me acuerdo.

¡Vites Maruja! -esclamó Tola- Yo te lo dije: la primera dama tiene que estar emburundangada pa ponese esa chaqueta “origami fashion”, que parece de eterní.

En esas dentró como un bólido el fiscal Funestor Humberto: ¡Ya tenemos pistas, doña Juliana! -dijo eufórico-. Intercetamos una llamada que dice: “Pusimos la chaqueta en el aeropuerto y nos tuvimos que encaletar”.

¿De quién sospechan, fiscal? -preguntó doña Juli, mientras Tola le daba cucharadas de caldo de hígado a ver si se le quitaba la palidez-. Yo no puedo creer que haya gente tan malvada…

Sospechamos de un integrante del Eln, alias Pier Cardán, que habría actuado en complicidá con una chavista, alias Carolina Herrera, y que pusieron la chaqueta en el espaldar de una silla de la cafetería.

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¿O sea que yo, después de tomar la burundanga, cogí la chaqueta y me la puse? ¿Y por qué Iván no me dijo nada? Porque a él también le dieron -dijo el fiscal-. ¿No vio que a todo lo que Donal Tron decía, Iván era mudo?

Con razón mi pobre gordo no se acuerda si quedó con Tron en que mandara tropas pa Colombia -dijo doña Juli, yéndose pa los laos, débil todavía por la sobredosis de copolamina.

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Estamos analizando los materiales que usaron los criminales en la chaqueta pa determinar si es asbesto, cartón paja, papel maché o simple cartulina -dijo el fiscal, sacando del maletín una botellita de agua y poniéndola en la mesa.

De todas las burlas que me han hecho en redes -dijo doña Juli, conteniendo un puchero-, la que más me duele fue que dijeran que en las solapas de la maldinga chaqueta se notaba lo asolapada que soy.

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¿O sea doña Juli que usté no se arrecuerda de lo que habló con Melania Tron? – pregunté yo-. Nada -dijo la primera dama-, medio me acuerdo que a la salida doña Melania me dijo: no me despido de abrazo porque va y le quiebro la chaqueta.

En todo caso, doña Juli -dijo el fiscal ya yéndose-, le garantizo que el diseñador de esa chaqueta no quedará impune… ji, ji, ji -y se largó, dejando olvidado en el comedor el tarrito de agua-.

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Ñapa: Pa su visita a Donal Tron, Tola y yo le tejimos al presidente Duque unas rodilleras en croché, ¡divinas!

Ñapita: Quizque Duque está buscando un uribista que no tenga Tuiter pa dirigir el Centro Nacional de Memoria Histórica.

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Grafitis: Si meten preso algún culpable por el desastre de Hidroituango, ¿le darían la casa de máquinas por cárcel?

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