Vino a desayunar José Odulio y le tuvimos el plato preferido de los inteletuales uribistas: tortilla de sesos… Y trajo el libro de Santos, pero sospechamos que es pirata porque viene con prólogo de Uribe.
Tengan pues, tías —nos dijo Odulio tirando el libro a la piedra de machucar carne—… pa que se ruñan los embustes de ese felón, que me acusa de pedile chuzar a mi amiga Piedá Córdoba.
Ah caramba, ¿la Negra es amiga tuya? —le preguntamos—. Sí tías, pero ella no sabe —dijo Odulio—. Soy su amigo secreto. Ve ole —le dijo Tola—, desayuná mientras Maruja y yo soperiamos el libro.
Oí Tola esta parte donde Santos habla de Odulio: El rasputín montañero me llamó del teléfono presidencial, el falcon, y me dijo: Oíste Chuky, ¿dónde consigo arepas bien baratas?
No fregués, Odulio —le dije—, ¿el presidente Uribe te prestaba su teléfono encritao? Prestaba no, tía, nos vendía minutos a los que queríamos hablar sin que nos chuzara él mismo.
Ponele cuidao Tola a esta parte donde Santos cuenta la visita al santo padre: Terminada la audiencia, salió primero Uribe y entonces el papa me retuvo del brazo y me dijo: Vi que se despidió de mano de ese íncubo, venga lávese con agua bendita.
¿Qué es íncubo? —preguntó Tola, pero Odulio estaba atarugao de sesos—. Seguí leyendo, Maruja… buscá la parte donde Santos y Uribe se reúnen pa hablar del No.
Perder el plebiscito fue un guarapazo muy duro y quise renunciar, pero pensé que si tiraba la toalla dejaría el país en manos de Vargas Lleras, y me dio pesar de los colombianos.
Me reuní con Uribe para hablar de los cambios al Acuerdo de Paz, pero de una me dijo: Ju-hampa, lo que es con Andrés Felipe es conmigo, ¿oís?… Y me dio culillo porque Uribe movió algo debajo de la ruana.
Poné cuidao Tola, aquí Santos habla de cuando perdió la primera vuelta presidencial con Zurriaga: Ser derrotado por ese cejas de títere me dejó de cama, entonces me pareció un deber patriótico recibirle plata a Odebrecht para salvar a Colombia.
Sé que no estuvo bien, pero recordé el gesto patriótico de Samper cuando le tuvo que recibir plata al Cartel de Cali para retrasar al menos cuatro años el gobierno inevitable de Pastrana.
Uno de los momentos más difíciles fue cuando el comandante del Ejército me avisó que tenían acorralado al cabecilla Alfonso Cano. Le ordené que le diera a escoger a Cano entre ser abatido o compartir comisión del Congreso con Paloma Valencia.
Cuando soné para el Nobel los uribistas me hicieron matoneo telefónico: Mafe Cabal se hizo pasar por secretaria del premio y me dijo que me lo había ganado pero en Física, dizque porque yo hablaba física paja.
Mirá Maruja, aquí Santos cuenta la vez que ternó a Funéstor Humberto pa fiscal: Mi hermano Enrique me advirtió: Ojo, ese lagarto es un peligro, y yo le contesté: Precisamente, es mejor tenerlo en la Fiscalía y no por ahí suelto.
Perdoná Odulio pero este berriondo libro de Santos tiene pura cara de chiviao: trae un epílogo de Ernesto Macías. Lo reconocimos porque firma con una equis.
En esas llegó el presidente Ivancito y Odulio lo cogió cargao y le pellizcó el cachete: Quén es el contemplao que no se quiere arrejuntar con indios, ¿ah?, quén… Y le dio una colombina.
Grafitis: ¿Por qué las vías de hecho? Porque no han hecho las vías…
Payola: Este 6 de abril Tola y Maruja nos presentamos en el festival de comedia Hay Humor, en el teatro Ástor de Bogotá. Averigüen en Tuboleta.com y 2358509.