El Conservatismo no puede continuar siendo el pordiosero burocrático de los Gobiernos Liberales.
Lamentablemente quienes lo han dirigido en los últimos años, han echado: su ideología, principios y valores, por los despeñaderos del olvido y la desidia. Llegó la hora de relevarlos propiciando el cambio generacional.
Todo indica que el libro lanzado recientemente por el ex presidente Pastrana: “Memorias Olvidadas” es un mensaje claro sobre su pensamiento político y que en un inmediato futuro lo estaremos viviendo y analizando para tenerlo en cuenta en la campaña Presidencial que se avecina. Algunos analistas opinan que muy posiblemente es un mensaje para medir el pulso a la opinión pública con miras a una posible candidatura presidencial; otros, que es un mensaje con verdades ocultas para que el candidato que lance la convención conservadora, sepa que terrenos va a pisar, puesto que desde que el doctor Pastrana terminó su periodo presidencial, el Conservatismo ha perdido mucho protagonismo en la vida Nacional y esta sería una forma de reivindicarlo y revitalizarlo.
Es bastante preocupante que los dirigentes del Partido Conservador, en la antesala de la Convención Nacional del 26 de enero, estén más direccionados a negociar posiciones burocráticas con la reelección del Presidente Santos, que ha revitalizar su partido, que se encuentra: moral, ideológica y filosóficamente, atravesando la crisis más vergonzosa de toda su historia. Quienes lo han dirigido en los últimos tiempos, deberán ser enjuiciados por la historia y por los tribunales del pensamiento conservador de presentes y futuras generaciones, sin que les asista ningún derecho a reclamar, prebendas burocráticas, o políticas, puesto que son ellos, los que han sido inferiores a sus ideales y principios, entregándolo por unas cuantas migajas burocráticas negociadas a espaldas de sus seguidores, que están reclamando con ahincó se les de participación para lograr encausarlo por donde debe ser.
Considero que el Conservatismo en los actuales momentos tiene una magnífica opción con la precandidatura presidencial del doctor Alvaro Leiva Durán, exminitro de Estado, Exparlamentario, y ex constituyente. Es Conservador de avanzada, y de grandes proyecciones hacia el futuro. Le cabe el País en la cabeza, con clara visión de lo que es el Estado de Derecho gobernado desde la óptica de principios y valores, pero sobretodo, construyendo caminos de Paz, de la cual ha sido un constante luchador.
Todo el País lo conoce como gran estratega en los diferentes gobiernos. Cuando el secuestro de Alvaro Gómez Hurtado, q.e.p.d., fue uno de los principales negociadores hasta obtener su liberación. Lamentablemente los celos políticos entre sus mismos copartidarios, le han impedido llegar a concretarla. Por sus ideas de Paz y de avanzada conservadora, goza de simpatía entre los grupos guerrilleros y de izquierda.
Sin que sus malquerientes le endilguen pertenecer a grupos guerrilleros, si conoce los caminos para llegar a ellos, dado que como lo ha dicha varias veces: tiene la llave para conseguir la paz que todos anhelamos. En verdad, que sus actos, como estrategia para llegar a los grupos subversivos ha tenido aciertos positivos, como lo demostró en las semanas previa a la posesión del Presidente Pastrana, cuando consiguió una cita en las entrañas de la selva con el viejo guerrillero Manuel Marulanda Velez, alias “tirofijo”.
Son cientos las campañas humanitarias que ha librado para lograr la liberación de secuestrados. El País recuerda, cuando le tocó desplazarse a la selva para rescatar los cuerpos de los Diputados del Valle que fueron asesinados por las FARC.
Con la candidatura de Alvaro Leyva, Durán, sería la oportunidad para que el Conservatismo se revitalice y saque a relucir sus postulados y su filosofía que permanecen ocultas en los mausoleos del olvido y la desgracia, a donde lo han llevado sus dirigentes de turno que vergonzosamente siempre lo venden por una migajas burocráticas, las cuales son repartidas entre sus áulicos, que forman todo un carrusel de vergüenza en todos los departamentos y municipios del País.
Aunque existen otros precandidatos muy respetables, como la doctora Marta Lucía Ramirez, el doctor Pablo Victoria, entre otros, es muy saludable que frente a la convención Conservadora del próximo 26 de enero, nos presentemos con un solo candidato, que en u n momento dado pueda aglutinar fuerzas de otros sectores y que guarde en la conciencia popular el agradecimiento de buena parte del País por sus hechos y ejecutorias de Paz.
No olvidemos que para el próximo cuatrienio, Colombia necesita un presidente de mucha avanzada, que conozca todas, las, intríngulis y negociaciones con los diferentes sectores de opinión, no nos podemos asustar que desde el punto de vista conservador, se puedan ventilar todas estas estrategias que indudablemente abren caminos de verdad y reconciliación nacional.
Debemos entender que los postulados y principios Conservadores son universales, y que por lo tanto hay que romper fronteras que permitan la emulación de los Gobiernos de Derecha que han logrado conducir a sus gobernados por los caminos del progreso y la prosperidad.