Indudablemente que abrir las fronteras para el ingreso masivo de nuestros productos a los mercados internacionales, ha sido el sueño de todos, lo que conllevaría a generar empleos directos e indirectos con un mayor crecimiento para nuestra economía.
Sin embargo, es bastante peligroso abrirlas al mismo tiempo sin medir las consecuencias futuras. Son aproximadamente diez los TLC, que actualmente negocia Colombia, con varios Países y muy posiblemente algunos entren en vigencia en el presente año; considero que debería hacerse paulatinamente con el fin de evitar mayores congestiones en los mercados internos y permitir a los presuntos usuarios asimilarlos con calma y buenas prácticas exportables. La pregunta de si estamos, preparados para los TLC, deben responderla con mucha sinceridad y precisión en primera instancia, las autoridades de Comercio Internacional y los gremios de la producción, que son los encargados de finiquitar este tipo negociaciones. Debemos preguntarles si lo han hecho a la luz de los estudios técnicos de productividad con calidad y competitividad; teniendo en cuenta la infraestructura que para estos menesteres se requiere en vías de comunicación, plantas de almacenamiento, empaques y embalajes, controles de calidad; sumados a los registros sanitarios y fitosanitarios internos; mas los requisitos exigidos en los países de destino a donde van a ser exportadas las mercancías al amparo del Tratado de Libre Comercio, TLC. No olvidemos que estos Tratados Comerciales, son de doble vía, es decir, de importación y exportación, que por consiguiente debemos estar listos a responder con productos de mejor calidad y a mejores precios con el fin de evitar el asedio de mercancías importadas a menores costos que asfixien nuestros mercados. Parece que en esto de los TLC, estamos pensando más con el corazón y las emociones, que con el cerebro y la cruda realidad por la cual atraviesa nuestro País. No es porque no seamos capaces de enfrentarlos. Sencillamente, estamos abriendo puertas a la ligera, sin disponer de un modelo productivo para cada caso en particular. Son varios los TLC, que se han firmado, otros que están por entrar en vigencia o próximos a firmarse, entre ellos, el de los Estados Unidos, que aunque ha sido el más lento y dispendioso, todo indica que estará listo para finales del presente año y entrará en vigencia para mediados del 2012. Sin embargo, de cara a la realidad el Gobierno no se ha dado cuenta que la firma de un Tratado de Libre Comercio, TLC, desde el momento en que entra en vigencia, se convierte en Ley para las partes, empezar a incumplirlo será nefasto para el futuro de nuestra economía y el Comercio Exterior, apareceríamos ante la faz del mundo como unos ilusos que nos metemos en compromisos de no poder cumplir, como en el caso de los Países de la Can, que durante más de cuarenta años de integración han incumplido hasta más no poder los Acuerdos comerciales y se acostumbraron a que finalmente nada pasa, así reciban las sanciones del Tribunal Andino de Justicia, TAJ. Como en el caso de Colombia; con Perú y Ecuador en las importaciones de arroz. No olvidemos que en los actuales momentos estamos atravesando la más aguda crisis de desplazamiento jamás vivida en nuestra historia. Sumados los desplazados por la violencia guerrillera y paramilitar, a la de la ola invernal, que se aproxima a los seis millones de compatriotas, que en los actuales momentos no tienen un horizonte definido, su futuro es incierto; mientras resuelven su situación tendrán que acudir al paternalismo de Estado para mitigar sus más elementales necesidades. Con lo anterior se quiere decir que con la entrada en vigencia de los TLC, vendrán de momento, mientras se amoldan a las nuevas circunstancias y modelos de desarrollo, otro sector de desplazados de los diferentes gremios de la producción. Por eso con todo respeto de quienes lideran estos convenios, es bueno recomendarles que para evitar este tipo de traumatismos se deben adoptar modelos comerciales para cada caso en particular respecto a los Países signatarios y el nuestro. urielos@telmex.net.co urielos@hotmail.es