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Ministerio de marionetas jurídicas

20 de enero de 2010 - 11:32 p. m.

Si no existe un Ministerio de Justicia y del Derecho, con verdadero sentido de pertenencia e independencia, que le devuelva la majestad y la grandeza a la administración de justicia, y demás instituciones; las grandes decisiones judiciales, conceptos y pronunciamientos de jueces y altos funcionarios, continuarán siendo simples marionetas, cuyos hilos se seguirán enredando en las altas esferas del Estado.

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Para una pronta y cumplida justicia, se requiere indudablemente, que exista unidad de criterios y armonía de cooperación entre las tres Ramas del Poder Público, como lo ordena la Constitución Política. Lamentablemente todo el despelote que se viene presentando por las frecuentes desavenencias entre quienes la administran, ha hecho colapsar en muchos casos su seriedad y transparencia. Por esta razón, no son pocos los funcionarios y abogados litigantes inescrupulosos, que se aprovechan del mal ejemplo de sus superiores para pescar en río revuelto y valerse de todo tipo de artimañas entorpeciendo su normal funcionamiento.

De nada sirve en muchos casos, los esfuerzos hechos por las autoridades de Policía,  los Organismos de Control y las Fuerzas Militares, cuando capturan avezados delincuentes de todo orden, si finalmente recobran su libertad por vencimiento de términos, o por otras escabrosas artimañas propias de los laberintos de la corrupción, sin haber cumplido en una mínima parte la deuda con el Estado y la sociedad.

Definitivamente, mientras la justicia, no se separe de la cartera del Interior, Colombia seguirá siendo el ministerio de los vaivenes Jurídicos, con serios cuestionamientos en su administración y orientación, donde muchas veces sus hilos se enredan  en tal forma, que causan nudos gordianos tan difíciles de desatar, que ni la misma Constitución Política se salva de las manos de seda de quienes los manejan a su antojo y acomodo.  Por eso se requiere con urgencia, que vuelva por los fueros  del respeto y la admiración de los ciudadanos. Que sea un organismo lo suficientemente visionario y jurídico, para que dicte políticas claras con el objeto de dirimir de una vez por todas, los vergonzosos y tantos conflictos que se han creado, que para simple ilustración de los lectores es conveniente señalar unos cuantos entre las innumerables falencias que a diario se presentan:

1º- Los frecuentes enfrentamientos entre el Ejecutivo y las Altas Cortes por diversos temas de la vida nacional, nos indica, que no existen linderos claros que les señalen, donde empiezan sus deberes, y hasta donde deben llegar sus funciones. Esto quiere decir, que no existe claridad, ni para el poder Ejecutivo, ni para el poder Judicial, en el ejercicio pleno de sus jurisdicciones, – claro está, sin el menoscabo de la armonía de cooperación como los prevé la Constitución Política-.

2º- Choque de Trenes entre las Altas Cortes: anteriormente la majestad de la justicia estaba representada por el profundo respecto que se profesaban entre sí. Hoy en día, y con vergüenza hay que decirlo: “viven pisándose las mangueras”, con graves desautorizaciones, recriminaciones y hasta acusaciones de unas contra otras; con revocatorias de fallos proferidos. Es tal el caos y la vergüenza que provoca sentarnos a llorar.    

3º- Choques entre el Legislativo y las Altas Cortes: hemos visto cómo los diferentes procesos que adelanta la Corte Suprema de Justicia, contra buen número de parlamentarios y altos funcionarios del Estado, por diferentes delitos; se han visto en dificultades, en razón, a que constantemente se cuestiona la validez de la competencia de quién debe asumir el caso como Juez Instructor.

4º- Libertades a granel por vencimiento de términos: son varios los procesados por diferentes delitos que en los últimos meses han abandonado las cárceles, no por pena cumplida, sino, por vencimiento de términos. Esto quiere decir, que la lentitud de la justicia provocada por artimañas jurídicas, está causando graves perjuicios a nuestra sociedad.

5º- Concepto del Ministerio Público sobre Referendo Reeleccionista: Expertos  juristas aún no asimilan el Concepto emitido por el Señor Procurador, sobre el Referendo Reeleccionista. Muchos afirman que es más político, que jurídico y que el examen que tendrá que cumplir ante la Corte Constitucional, no está nada fácil de dirimir, puesto que existe desde el comienzo de su trámite, la descoordinación entre los tres poderes para darle verdadero alcance y viabilidad jurídica.

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6º- Concepto de la Corte Constitucional sobre Referendo Reeleccionista: Todo indica que se tomará todo el tiempo de Ley, para emitirlo. Aunque se diga que no habrá revancha, por lo menos en el tiempo que apremia si la puede haber. La Corte Constitucional debe entender que el País se encuentra al garete, sin claras definiciones: jurídicas, políticas, administrativas, económicas y de todo orden, a la espera de lo que pueda suceder con dicho fallo. Hay que entender que la confianza inversionista tanto nacional como internacional, hasta que no se conozca el fallo, continuara a la zaga. 

En síntesis, es muy importante analizar, qué hace falta y qué sobra, para que el nuevo ministerio de justicia y del Derecho, cumpla a cabalidad con sus funciones y sea un verdadero catalizador y orientador de la administración de Justicia. Que dé ejemplo de independencia, y de profundo respeto por las demás instituciones democráticas que la circundan en todos los paraninfos y qué aconteceres de la vida Nacional.

urielos@cable.net.co

urielos@telmex.net.co

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