Recorred toda Colombia y manifestad a nuestros seguidores, que todos los caminos para las elecciones presidenciales del próximo periodo Constitucional: 2010 – 2014, conducen nuevamente a la casa de vuestro padre.
Advertirles que quienes se desvíen de él, muy seguramente, no encontrarán paz ni sosiego durante el próximo cuatrienio; el remordimiento de conciencia por no haber seguido los postulados del gobierno de la, Seguridad Democrática, los llevará llenos de desesperación a atarse una soga al pescuezo para lanzarse por los despeñaderos de la oposición, donde los esperan los hornos crematorios del Polo Democrático Alternativo, que si bien, es el único partido de oposición medio consolidado, le vendrán tiempos difíciles, puesto que no tiene plataforma ideológica definida, ni manual de partido que los acredite; basta con analizar su pasada convención, que terminó sin ningún plan de desarrollo o programa de gobierno para quién aspire a ser el candidato polista.
Parece ser este, el mensaje del presidente Uribe, a quienes, han abandonado el alto gobierno para ingresar a la actividad política y de esta forma reforzar su aspiración reeleccionista. Primero lo hizo con su incondicional, Ministro de Agricultura, Andres Felipe Arias- “Uribito”; y en los últimos días, con los dimitentes ministro de Medio Ambiente, Juan Lozano; y el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo. Los muy aplicados discípulos, tan sumisos han respondido al unísono que: así será, y que le serán fieles en todas las actividades políticas que los conduzcan de nuevo al sanedrín de Palacio de Nariño, donde sin lugar a dudas se reencontrarán en la soleada tarde del 7 de Agosto del 2010, en los actos de posición de su jefe, para dar inicio a su tercer período presidencial.
Hay que reconocer que estas tres dimisiones y las que muy seguramente se presentarán en el inmediato futuro, están alterando el mapa político y tiene con los pelos de punta a tirios y troyanos de los diferentes partidos y movimientos. El huracán Uribista, se extenderá por toda Colombia y no existirá sitio vedado para que llegue el mensaje con el aval presidencial.
Los tres funcionarios dimitentes, hicieron una buena gestión; todo indica que no han dejado sombras, ni mantos de duda en los organismos que estuvieron bajo su mando por varios años. De suerte que, la campaña por la segunda reelección empieza a calentarse, sin que el presidente Uribe, diga: esta boca es mía. Con el profundo respecto, que merecen los grupos de la oposición y los demás precandidatos y candidatos presidenciales; de acuerdo a como van las cosas, tendremos Uribe para mucho tiempo. En alguna reunión política, un reconocido analista lanzó semejante cábala ante grupo de aspirantes: “cualquiera de ustedes puede ser presidente, siempre y cuando el presidente Uribe, se haga a un lado; de lo contario, es mejor que no pierdan el tiempo.
En los casi siete años que el presidente Uribe, lleva gobernando, le hemos conocido sus diferentes facetas: a veces, su figura de humildad y mansedumbre, se transforma y riñe con su aspecto frentero y sincero, para no dejarse arrinconar por quienes quieren faltarle al respeto o desviar sus órdenes puntuales de gobierno por los laberintos de la burocracia hostil y altanera.
En otras, lo hemos visto sorteando con inteligencia y mesura grandes dificultades internacionales, especialmente con los gobiernos de los países vecinos: Chávez, en Venezuela; Correa en Ecuador; y Ortega en Nicaragua. Debemos reconocer también que todos los mandatarios del mundo, pero especialmente de la América Latina, son solidarios con las políticas de Seguridad Democrática, que, con el escepticismo de muchos, le ha devuelto la tranquilidad a nuestro País, que antes de su primer mandato se encontraba encañonado por toda clase delincuentes. Hay que reconocer también, que gracias a ella, ha sido el único gobierno en enfrentar la guerrilla y el paramilitarismo, con ciertas dosis de sacrificio y más que todo en la interpretación de su ofrecimiento para los violentos. Muy seguramente que varias de sus acciones no han sido del agrado de la oposición y los enemigos de la paz y del orden. Pero una cosa si es absolutamente clara: es que nuestro País se ha recuperado en varios aspectos durante los años que Uribe lleva gobernando.
Pero, también hay que reconocer que no todo ha sido perfecto, existen ciertos baches que son indispensables corregir de manera inmediata como por ejemplo: el sector agropecuario que aún continúa rezagado, la población desplazada que merced a políticas equivocadas de los mandos medios; en su mayoría, no han podido encontrar un camino de salida a su angustiosa situación; la crisis alimentaria que nos está rondando; y el desempleo que amenaza con índices catastróficos.
Comunidad y Desarrollo