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Autoritarismo y estigmatización en Villavicencio

30 de abril de 2023 - 09:00 p. m.
La alcaldía de Felipe Harman no se siente cómoda con la crítica y utiliza la humillación pública para desacreditar a medios independientes.
Foto: Alcaldía de Villavicencio
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El autoritarismo contra los medios de comunicación independientes está al rojo vivo en Villavicencio. Como denunció la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) al terminar la semana pasada, desde el despacho del alcalde Felipe Harman, con apoyo de miembros de su gabinete, se está utilizando el poder público para estigmatizar y silenciar a voces críticas e investigativas. Es gravísimo que, en medio de un contexto de violencia, el alcalde y sus subalternos decidan cuáles medios les parecen valiosos y cuáles no, pues no solo vulneran la libertad de prensa y de expresión que son derechos fundamentales en la Constitución, sino que ponen en riesgo a ciudadanos que la Alcaldía está llamada a proteger.

Al alcalde Harman le molestan las críticas. En un video atacó a La Mermelada, medio digital de investigaciones creado por el periodista Juan Guzmán, a quien acusó de decir mentiras. Todo, porque estaban vigilando el presupuesto de la ciudad para la construcción de obras. Guzmán, por cierto, ya había sido amenazado por un grupo armado ilegal, por lo que la estigmatización de la Alcaldía lo deja en un alto grado de desprotección. Para completar, a los dos días de ser publicado ese video del alcalde, el secretario de Infraestructura, Luis Antonio Chávez, le arrojó el micrófono de manera agresiva a la periodista Neyla Serna, de Llano Siete Días, y le negó una entrevista mientras que sí se veía cómodo hablando con el resto de medios. ¿El motivo? Que Llano Siete Días publicó un video de una contradicción entre el secretario Chávez y el alcalde.

No hay que dar muchas vueltas para reconocer lo que está ocurriendo. La administración de Harman no se siente cómoda con la crítica y utiliza la humillación pública para desacreditar a los medios independientes. Dirán, como es habitual en estos casos, que solo se están defendiendo; pero los funcionarios tienen que resistir un nivel elevado de escrutinio y no pueden olvidar que al realizar manifestaciones públicas lo hacen en representación de toda la ciudadanía, no de sus proyectos políticos individuales. Más aún si ya hay amenazas de por medio. ¿Cómo puede un periodista como Guzmán sentirse seguro en una ciudad donde el mismo alcalde dice públicamente que su trabajo es dañino? Además, ¿qué mensaje envía el secretario de Infraestructura a los periodistas? Que solo podrán tener acceso a la fuente oficial si no se atreven a cuestionarla ni a hacerla quedar mal. Eso es autoritarismo que bordea con la censura, es inconstitucional e inaceptable.

En su comunicado, la FLIP dice: “Les insistimos al alcalde Felipe Harman y a los funcionarios públicos del departamento que las administraciones no pueden ser intolerantes a la crítica, sino que deben garantizar las condiciones necesarias para las labores periodísticas. Por eso, deben entregar la información que se les solicita, evitar los mensajes y las declaraciones estigmatizantes, y respaldar la veeduría que realizan los periodistas en un ejercicio democrático”. Suscribimos la petición. El alcalde Harman haría bien en recordar que fue elegido para un puesto democrático.

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