Años más tarde, al permitir la reelección presidencial, estos pesos y contrapesos se fueron al traste. En un segundo mandato presidencial, al cambiar a dos codirectores más, el gobierno de turno queda con mayoría absoluta en la Junta del Emisor. Esta semana, con la designación de Gerardo Hernández como codirector, empezó esa segunda ronda de cambios en la Junta con un agravante: en 2017, además de esos cambios, hubo elección de nuevo gerente del Banco al cumplirse el periodo máximo del anterior. El elegido, Juan José Echavarría, era para muchos el candidato del Gobierno pues acompañó al hoy presidente en el Ministerio de Comercio en los años 90 y fue el jefe programático en su más reciente campaña presidencial.
En esa coyuntura resultó particularmente sorprendente ver al nuevo gerente del Banco en la tarima de un acto de gobierno, el lanzamiento de Colombia Repunta, al lado del ministro de Hacienda y del presidente. La tradición manda que el gerente del Banco y su Junta no asistan a actos de gobierno. Pero durante una coyuntura donde está en entredicho la independencia del nuevo gerente y la mayor parte de los codirectores ha sido elegida por el presidente, debería exigirse aún más recato. Justamente por esa razón varios analistas manifestaron su extrañeza por la presencia del gerente del Banco en la tarima del evento y de la Junta entre los asistentes. Allí, de hecho, el gerente se expuso a presiones explícitas tanto de gremios como del mismo presidente de la República, que le sugerían que debía bajar las tasas en la siguiente Junta.
La mencionada Junta fue el viernes pasado. ¿La decisión? Bajar la tasa de interés como había pedido el presidente. Si esa reducción hubiera sido bajo la gerencia anterior, sin la cercanía del nuevo gerente con el presidente y sin mayoría de codirectores elegidos por este gobierno, la decisión no estaría cargada de suspicacias. Estaríamos discutiendo las razones económicas de la reducción y las consecuencias de la misma. Pero resulta imposible desligar la decisión del Banco de la jocosa petición presidencial en Colombia Repunta y de sus mayorías en la Junta.
El nuevo gerente tiene ahora un reto enorme: preservar la independencia del Banco y su credibilidad. En ambos frentes, en menos de dos meses al mando, se gastó una buena parte de su capital. Y harían bien el presidente y el ministro en no volver a presionar con la opinión pública al Banco. El palo no está para cucharas.
¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a yosoyespectador@gmail.com