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El gobierno del cambio se choca con la ineficiencia

19 de agosto de 2023 - 09:05 p. m.
La frustración del presidente de la República con la falta de ejecución presupuestal muestra los retos del gobierno del cambio.
Foto: Presidencia de Colombia
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El ultimátum que el presidente Gustavo Petro les dio a sus ministros por culpa de la baja ejecución presupuestal es el resultado lógico de un gobierno que no ha podido acompañar los discursos de cambio con eficiencia administrativa ni legislativa. Detrás de la frustración del mandatario y los mismos ministros está la comunicación rota en la Casa de Nariño, el cambio constante de cabezas en los ministerios, las órdenes contradictorias entre distintos niveles de la jerarquía estatal y un gobierno que sigue buscando una ejecución que logre aterrizar sus ambiciosas narrativas. Si hay fallas de liderazgo, es difícil que el problema se solucione con advertencias.

El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, lo llamó “matrícula condicional”. Hablando con Mañanas Blu de Blu Radio, dijo que “el presidente está reclamando a los responsables de los sectores para que mejoren la ejecución. Lo que pide el presidente es agilizar la ejecución completa”. Esto después de un consejo de ministros en el que el presidente Petro les pidió a sus ministros solicitar la carta de renuncia protocolaria a todos los cargos directivos de sus carteras. El mensaje es claro: ejecutan pronto o se van.

Más allá de la paradoja que esa táctica denota, pues despedir a los cargos directivos no hará más que retrasar la ejecución presupuestal en un gobierno obstaculizado por la ineficiencia, la preocupación apunta al corazón de las críticas que ha recibido el presidente Petro. En presupuesto de inversión del primer semestre de este año se ejecutó un 27,7 %, por debajo del promedio de los últimos siete años, según reporta La Silla Vacía. En realidad, la cifra no es tan diferente a lo habitual, pero esconde el problema de fondo: hay falta de dirección en el Gobierno.

Aunque el ministro Velasco haya dicho en Blu Radio que al presidente Petro “le ha tocado meterse en la microgerencia”, lo que se ve desde afuera y se corrobora con fuentes dentro de la Casa de Nariño es que hay una desconexión preocupante entre el mandatario y sus ministros. Esto permea el trabajo de todas las áreas, que encuentran dificultades en aterrizar las grandes ambiciones del presidente. No ayuda tampoco la salida de 11 ministros en un solo año ni los constantes rumores de discusiones internas en el gabinete.

Mientras la posibilidad de tramitar proyectos en el Congreso siga comprometida por la falta de mayorías, al Gobierno le queda la posibilidad de mostrar su capacidad administrativa mejorando la ejecución. Parte del problema, claro, ha sido el hecho de llegar primíparos y sin mucha experiencia previa a cargos estatales que responden a engranajes complejos, pero los que debería proscribirse son los errores no forzados. Escándalo tras escándalo, y en medio de reclamos por falta de liderazgo, el Gobierno ha visto que sus ambiciones se diluyen.

Ante eso, la pregunta de si el ultimátum es la mejor estrategia cobra relevancia. Tiene impacto en la opinión pública, ¿pero ayuda a que los procesos se destraben? Tal vez el Gobierno necesita reconsiderar sus métodos de trabajo interno, de tal modo que todos estén alineados con los cambios que es posible hacer. Eso pasa también por una modificación del discurso presidencial. ¿Habrá voluntad para hacerlo?

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