El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El TIAR vs. Nicolás Maduro

25 de septiembre de 2019 - 12:00 a. m.
Hay que estrechar el cerco frente a una dictadura venezolana que viola los más elementales derechos humanos. / Foto: AFP
PUBLICIDAD

Tras desengavetar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un instrumento en desuso, heredado de la Guerra Fría, y de no muy grato recuerdo en la región, la mayoría de sus Estados parte aprobaron una serie de medidas destinadas a identificar y sancionar a colaboradores de Nicolás Maduro involucrados con actividades ilícitas, corrupción o violaciones de los derechos humanos. Se evitó, por ahora, aplicar sanciones más radicales contra el régimen de Caracas, en especial la equívoca opción del uso de la fuerza.

El tiempo pasa y la muy grave crisis del pueblo venezolano se profundiza. De allí que la invocación al TIAR, y la reunión de cancilleres, su Órgano de Consulta, en Nueva York, generara expectativas en cuanto a las medidas por adoptar y la eficacia de las mismas. De sus 19 Estados parte, según lo informó el canciller Carlos Holmes Trujillo, quien presidió la reunión, la resolución aprobada contó con el apoyo de 16. Cuba no asistió, Uruguay votó en contra y Trinidad y Tobago se abstuvo. Queda claro que hay un apoyo hacia medidas que no impliquen acciones militares. Los países convocantes lograron su principal objetivo, es decir, descongelar este instrumento jurídico. En adelante, dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos en el país vecino y sus consecuencias para la región, en especial para Colombia, queda abierto el camino para nuevas decisiones.

¿Qué se acordó? Sus Estados parte identificarán personas del régimen involucradas en lavado de activos, tráfico de drogas, terrorismo, delincuencia organizada transnacional, para investigar, perseguir, capturar, extraditar y sancionar a los responsables y disponer el congelamiento de sus activos ubicados en los territorios de los Estados parte del TIAR. También se busca crear una red integrada por autoridades de inteligencia financiera y de seguridad pública para intensificar la cooperación judicial en delitos practicados por personas y entidades vinculadas al gobierno de Maduro. Ambas medidas son importantes, aunque se debe tener en cuenta que su ámbito de actuación se circunscribe a los países mencionados. Por último, sus representantes ante la OEA darán seguimiento a lo que suceda en Venezuela y elevarán recomendaciones a la próxima reunión de cancilleres del TIAR, prevista para dentro de dos meses.

Las medidas que se decidan dentro del ámbito multilateral y que no impliquen el uso de la fuerza son bienvenidas. Hay que estrechar el cerco frente a una dictadura que viola los más elementales derechos humanos, que desconoce el Estado de derecho, que ampara grupos terroristas y que ha generado la mayor crisis humanitaria dentro de la región, con cerca de cuatro millones y medio de desplazados. Sin embargo, no se debe esperar que las recientes decisiones vayan a cambiar la situación actual. Maduro insiste en resistir dentro de un país destrozado, con el apoyo de Rusia y China. Ha utilizado el diálogo para engañar a sus oponentes y a la comunidad internacional en cuatro ocasiones, ganando así tiempo y, de paso, debilitando a quienes lo adversan. El último caso se dio tras el reciente fracaso en Barbados, con la mediación de Noruega, donde logró de inmediato fragmentar una vez más a la oposición al llevar a un pequeño grupo de dirigentes a un supuesto nuevo diálogo. Divide y vencerás.

De momento la reunión del TIAR y las medidas adoptadas son un respiro para Juan Guaidó. Puede presentar hechos concretos ante los reveses sufridos en lo que va del año. Su gran capacidad de convocatoria popular inicial ha desaparecido, salvo para algunas manifestaciones locales. Las acusaciones de corrupción de algunos de sus colaboradores en Cúcuta, así como las recientes fotografías con presuntos integrantes de los Rastrojos, deterioraron su imagen. A pesar de todo, sigue siendo la mejor carta con la que cuenta el movimiento opositor para el retorno de la democracia a Venezuela.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com.

Nota del director. Necesitamos de lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Por favor, considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.

Conoce más
Ver todas las noticias