El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Municipales en Venezuela

El resultado de las elecciones municipales del domingo en Venezuela es analizado de acuerdo a cómo le fue a cada uno en el baile.

PUBLICIDAD

La conclusión inicial —hay otras— es que el presidente Nicolás Maduro le ganó el pulso a Henrique Capriles, y hoy se halla más apuntalado de lo que estaba unas semanas atrás. A pesar de haber ganado alcaldías importantes, los opositores vieron cómo el chavismo les aumentó la diferencia porcentual frente al resultado de las elecciones presidenciales de abril.

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) promovió un gran plebiscito contra un presidente al que veían debilitado pues ganó hace siete meses con un 1,49% de diferencia sobre su competidor. Arrancó así debilitado en su gestión y las primeras medidas adoptadas no contribuyeron a fortalecerlo. La inflación, el desabastecimiento, la inseguridad y la corrupción se acrecentaron, amén de las peleas dentro del PSUV, entre Maduro y Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional.

Sobre esa base los opositores montaron su estrategia en un duelo en el que aspiraban, en el peor de los casos, a mantener la diferencia de abril. Todo lo que vendría sería ganancia. No fue así: la brecha se amplió ahora al 6,52%. Round para Maduro. ¿Cómo explicar este primer resultado? Dicen los analistas que fue por varios motivos. La decisión del ocupante del Palacio de Miraflores de iniciar una “guerra económica” señalando como culpables a los empresarios y comerciantes, así como a los líderes de la oposición, funcionó. La medida populista de rebajar precios, así tenga sólo un efecto inmediato, llegó a quienes de nuevo se benefician de medidas populistas en época navideña. El PSUV, con Nicolás Maduro a la cabeza, se afianza como la más importante fuerza política en Venezuela.

Un segundo factor es el abierto ventajismo del Gobierno. Los medios electrónicos de comunicación fueron cooptados poco a poco, mediante el cierre, sanciones de todo tipo o su compra por adeptos del chavismo. El último bastión fue Globovisión, donde los nuevos dueños cambiaron totalmente su línea editorial. De esta manera las noticias sobre los graves problemas del país llegan a la audiencia con demasiados filtros y edulcorantes. También está el hecho de las destituciones e inhabilidades que hacen los funcionarios de control, adeptos al Socialismo del Siglo XXI, contra miembros de la oposición que detentan, o han desempeñado cargos públicos. No sólo son destituidos sino inhabilitados para que no puedan volver a presentarse a elecciones como en el caso de Leopoldo López, el exalcalde de Chacao, que mencionábamos el martes en este espacio.

¿Cómo queda la oposición?

Fuera de la estrategia del “plebiscito”, que no les funcionó, la otra meta era recuperar importantes ciudades en diversas partes del país. Ahí les fue mucho mejor. No solo retienen las principales municipalidades que conforman Caracas y su área metropolitana, así como la de Maracaibo, sino que le quitan al chavismo bastiones claves. Este fue el caso de estados como Portuguesa, Apure, Sucre, Monagas y Trujillo. También hay que resaltar lo obtenido en Amazonas, Carabobo, Lara y Barinas.

El presidente Maduro, como era de esperarse, salió a cobrar criticando duramente a la cúpula opositora por lo que él considera como un descalabro. Aprovechó, además, para anunciar que ahora su guerra económica irá enfocada hacia los sectores de vivienda y alimentos. Nuevas medidas se esperan en estos días. La oposición parece haber encajado el resultado, aunque vendrán críticas internas frente a la estrategia seguida. Su reto es que no se resquebraje la unidad. Lo cierto es que la democracia es el único camino cierto para resolver los problemas de Venezuela.

Conoce más
Ver todas las noticias
Leer más
Leer más