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SOS por Norte de Santander

11 de diciembre de 2020 - 10:00 p. m.
Si el sistema de salud colapsa, la tragedia se expandirá más allá de los afectados por el coronavirus. / Foto de referencia: Pixabay
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Es momento de declarar cuarentena en Norte de Santander. Nos unimos al llamado de varios médicos y profesionales de la salud que prendieron la alarma sobre la situación de la región. Los hospitales y centros de atención están al borde del colapso, con varios ya copados, y los casos de COVID-19, así como las muertes, siguen en aumento.

Aunque el llamado es a la Gobernación del departamento y a la Alcaldía de Cúcuta, la capital, también creemos que el Gobierno Nacional debe intervenir. Desde antes de la pandemia, este territorio del país estaba azotado por una fuerte crisis económica, con altas tasas de desempleo, presencia de bandas delincuenciales financiadas por el narcotráfico y un caldo de cultivo para el desastre. Si es necesario volver a encerrar a las personas, esto debería ir acompañado de un rescate económico con ayuda desde Bogotá, pues las finanzas de las entidades territoriales están en saldos preocupantes.

La situación es angustiante: hay un 97 % de ocupación en las unidades de cuidados intensivos (UCI). En una carta, los médicos y trabajadores de la salud escriben: “Norte de Santander y Cúcuta están abocados a una tragedia de incalculable pérdida de vidas humanas, sin que hasta ahora las autoridades hayan tomado medidas contundentes. La declaratoria de alerta roja hospitalaria en la ciudad hace inminente una crisis de grandes proporciones, con resultados catastróficos y lesivos para la población”.

Además, cuentan cómo el personal capacitado para atender la crisis se ha visto disminuido por muertes e incapacidades por contagios, lo que ha dejado a los hospitales sin posibilidad de reacción. Se trata de una tragedia y el peor de los panoramas que se pensaron para la crisis. Como dicen en la misiva, “es doloroso y triste ver el sacrificio de vidas por parte del personal médico y paramédico, quienes con generosidad, competencia y bondad están asumiendo en la primera línea y en todos los escenarios el cuidado de la salud de sus coterráneos”. Así es. No podemos seguir dejándolos solos, enfrentando la crisis, mientras la situación sigue empeorando.

Por eso, es momento de decretar una cuarentena, por lo menos en Cúcuta, para que disminuya la tasa de contagios. El problema de tener las UCI colapsadas no es solo que aumente el número de muertes a causa del COVID-19 (algo que pasará), sino que todas las personas que necesiten atención por otras enfermedades o accidentes no van a poder recibir el servicio de salud. Se trata de un efecto dominó: si el sistema colapsa, la tragedia se expande más allá de los afectados por el coronavirus. Vimos que ocurrió en Perú, en Ecuador y en Italia. No permitamos que pase en Colombia.

Con corte a octubre, la tasa de desempleo en Cúcuta es del 24,6 %. Además, es la ciudad con la mayor tasa de informalidad del país, con un 67,7 %. Lo que eso quiere decir, en una nueva cuarentena, es que será necesario destinar recursos para evitar una crisis social y económica mucho mayor. Es momento de tomar decisiones difíciles y no podemos dejar solos a los habitantes de esta zona.

Actualización. Después del cierre de esta edición, se decretó toque de queda de 8:00 p.m. a 5:00 a.m. desde el 12 al 20 de diciembre en Norte de Santander.

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