A través de ella buscamos dedicar nuestras páginas a contar historias de personas u organizaciones que han cumplido sus sueños luego de esforzarse y dedicarse a ello, cuando para algunos (para muchos) los días parecían agotarse y el horizonte lucía cada vez más oscuro. Pues no: la lección que queremos dejar a través de todos estos relatos de vida que hoy contamos es que los sueños sí son posibles. Sí es posible darles la vuelta a los hechos y cambiar ese horizonte. Ahí están como prueba.
Es cierto: en este periódico dedicamos muchas de nuestras páginas a dar información sobre noticias que no son tan buenas para el país, y con ellas, haciendo esas crónicas y reportajes y registros, quedan también en el archivo historias de personas que no son un ejemplo con el que pueda llegar a tenerse una sociedad más decente. Ellos, al final, y por la misma necesidad informativa, terminan llevándose el protagonismo. La idea de hoy, sin embargo, es sacar ejemplos de vida que sí son rescatables, que son inspiradores de ese cambio que tanto necesitan nuestra ciudadanía y nuestro país.
En este especial ofrecemos varios tipos de historias: desde personajes famosos y pujantes, como el delantero colombiano Radamel Falcao García, que hoy se recupera de una grave lesión, hasta empresarios exitosos, como Mario Hernández, que ha desarrollado un gran negocio a punta de emprendimiento y lucha diaria. Y más, por supuesto, del día a día, que por su falta de despliegue mediático no son menos loables: un hombre que quiso ser el primero de su familia en ir a la universidad, lo logró y ahora tiene el sueño de no ser el último. O el grupo musical Los de la T, que llenan de melodía todo este especial, nos acompañaron una tarde de viernes en la redacción del diario y, finalmente, podrán grabar y producir su primer disco. Es eso. Cumplir los sueños. Hacer realidad lo que mueve a las personas en la vida.
A la par de todas estas historias que hoy nos acompañan, hemos creado “El Banco de los Sueños”, donde nuestros lectores podrán contarnos cuál es su historia de sueño cumplido, ilustrarlo con una foto y hacer parte de esa creciente esperanzadora de personas que, con perseverancia, logran sus metas más anheladas. Y, al mismo tiempo, el día de hoy revelaremos cómo es que sueños mucho más globales, de ciudad, de país, pueden ser impulsados por esta casa editorial para que terminen volviéndose un asunto de discusión. Ya lo hemos dicho, todo es posible.
Con todo esto, celebramos entonces un año más de existencia. Un año más en el que nosotros también hemos cumplido el sueño de seguir adelante, pese a las adversidades que se han presentado, en nuestra lucha por una información limpia, por un periodismo digno que también busque construir una sociedad más decente para este país. Pese a las dificultades y los errores, ese sueño se mantiene. Los sueños son posibles. Hay que salir a buscarlos.