Se trata de una integración poderosa que tendrá un PIB combinado de más de 2 billones de dólares y sería una economía entre las 10 más grandes del planeta.
Por supuesto que es odioso, por decir lo menos, que la reunión se haga en Cartagena, tan lejos del Pacífico. ¿La razón? ¿No sería, luego, lo más coherente en este caso hacerla más cerca? ¿No hay lugar en el Pacífico colombiano para que la reunión que le da el nombre a la alianza sea por esos lados? Hay que revisar esto. Es inconcebible que se haya hecho así, de esta manera, sin un poco de sonrojo en el rostro, al menos. ¿No podemos llevar a los presidentes de otros países allá?
Dejando lo antipático a un lado, el acuerdo sí puede traer unos cuantos resultados positivos. Las economías de los cuatro países tendrán un impulso adicional a sus relaciones económicas con la eliminación del 92% de los productos y materias primas que comercian. Para el resto habrá una desgravación progresiva, que podría tardar unos cuantos años: entre los productos que cobija esta consideración está el azúcar, puesto que para los países puede tener un cierto tipo de sensibilidad.
De acuerdo con los expertos en el tema, el acuerdo económico podría añadirle un punto porcentual a la economía del país. Y es importante, también, porque se ha tratado de un acuerdo flexible, que tiene una serie de metas claras y que redundaría en una economía de muchísimo más alcance que la que tenemos ahora. La unión hace la fuerza, parece ser el dicho que inspira este acuerdo. La cosa se ve así, sobre todo, porque la Alianza cuenta con 25 países observadores que están pendientes de los pormenores que allí se pacten y el desarrollo que tengan en el futuro.
Uno de los puntos que más impactan es el trabajo conjunto para generar una red de interconexión eléctrica interamericana que atravesaría el continente de Colombia a Chile, según lo que ha dicho la canciller de este país, María Ángela Holguín.
Como lo mencionamos en el Tema del Día de hoy, sería lograr un sueño que ha estado reprimido durante años: que los países cuenten con un suministro de energía confiable mucho más allá de los problemas que han supuesto su estancamiento a lo largo del tiempo.
De igual forma, y para finalizar, Colombia dará su primer paso para una integración real y efectiva con la economía Asia Pacífico, que podría consolidar muchísimo más la economía de este país. Propulsándola hacia otros contextos, algo que hace bastante falta.
Claro que puede haber muchas críticas por consolidar la Alianza del Pacífico. Pero en un listado entre los argumentos a favor y los en contra, pesa muchísimo más tomar un riesgo controlado, como es el caso. Adelante, pues.