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¡El tema soy yo!

CADA ELECCIÓN PRESIDENCIAL EN cualquier democracia que se respete tiene como elemento central lo que se conoce con el nombre inglés de issue , que en español significa tema de campaña.

14 de diciembre de 2009 - 05:20 p. m.
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Normalmente éste gira en torno a la forma como las distintas sociedades buscan, afanosamente, superar sus propios miedos y los individuos que hacen parte de ella lo reflejan en la escogencia “salvadora” del candidato de sus preferencias. En la mayoría de los casos obedece a un acto puramente coyuntural.

Ejemplo de lo anterior fueron los temores a los que se enfrentaron los norteamericanos durante la última elección presidencial. El debate electoral norteamericano se definió entre un candidato con todos los galones y experiencia sobre sus hombros, como John McCain, quien se echó a sus espaldas el Partido Republicano luego de los incompetentes ocho años de gobierno de George W. Bush y representaba la continuidad, frente a un hombre de raza negra, desconocido, con facilidad de palabra, quien engendraba más esperanza que miedo a la repetición de cuatro años “bushistas”, Barack Obama.

Aterrizados en Colombia y a más o menos 150 días de escoger quién dirigirá los destinos del país los próximos cuatro años, los “párvulos” candidatos que decidieron lanzarse a la actual incierta piscina electoral colombiana luchan ferozmente por aparecer como los designados para recibir la posta de Uribe. De lo anterior no se salva ni siquiera la oposición, ellos también quieren parecerse al Presidente.

La disputa por descubrir “el tema de campaña” es más que azarosa. Cuando escuchamos a los candidatos y precandidatos, los conservadores tienen su consulta interna en marzo, hay una constante: no abandonar la seguridad democrática, ni la confianza inversionista y mucho menos disminuir el fortalecimiento del tejido social. Eso, señores candidatos, es Uribe, no un tema de campaña.

 Las recientes encuestas —“ideología” víspera de la votación— muestran que los colombianos comienzan a manifestar sus miedos. Así lo manifiestan las tendencias que registran los distintos sondeos de opinión en las últimas semanas. No voy a enfatizar sobre los resultados pétreos de la “carrera de caballos” en el ruedo; me interesa registrar cómo para una importante mayoría el país va por mal camino, creen que el manejo económico no es el adecuado e igualmente muestran su repudio a los recientes actos de corrupción encarnados por funcionarios uribistas triple A.

Sin embargo, y a pesar de la insatisfacción, los colombianos prefieren a Uribe. Y sin él, el que gana la “carrera de caballos” es un uribista. Cada vez que analizo este fenómeno me viene a la cabeza la respuesta que la líder india Indira Gandhi le diera a un periodista cuando se enfrentaba a su primera reelección. Preguntó el comunicador: Señora, primera ministra Gandhi, ¿cuál cree usted que va a ser el tema de esta campaña? Sin ruborizarse y con la firmeza que siempre la caracterizó, Indira respondió: ¡El tema de esta campaña soy yo! Cualquier parecido con la próxima contienda electoral en nuestro país es pura coincidencia.

*Analista político y ex diplomático.

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