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En pie de paz

EL TRIBUNAL SUPREMO DE ESTADOS Unidos dio luz verde al derecho a poseer y portar armas “a efectos de defensa personal”, aunque ochenta personas mueran cada día por arma de fuego.

06 de julio de 2010 - 06:32 p. m.
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Quedó limitada la capacidad de los gobiernos estatales y locales de controlar la posesión de revólveres. Hoy, un joven de Estados Unidos tiene 12 veces más posibilidades de morir por disparo de bala que por otras causas.

En Estados Unidos, 90 millones de hogares poseen un arma de fuego. Esto es más del 50%. La incertidumbre económica y el temor al crimen agudizan un clima de inseguridad en el país. En 2009, Estados Unidos, en plena recesión, ha visto disminuida la venta de autos, de casas, de electrodomésticos y hasta de zapatos. El único producto que sube las ventas son las armas de fuego. En enero de 2009, la venta de armas de fuego aumentó en 28,8% en comparación con 2008. En los meses posteriores las ventas subieron entre 15 y 30% cada 30 días. Las tiendas de armas incrementaron las ventas casi 40% en 2009. Algunas no pudieron cubrir la demanda de balas y municiones. Una pistola normal puede costar entre US$350 y US$500.

Los estadounidenses llaman a este incremento “el pequeño estímulo Obama”. El día de la victoria electoral de Obama se reportaron ventas récords de armas en el país. Esto se debe a que, en el pasado, el Partido Demócrata limitó el acceso a las armas de fuego. Según un sondeo de Rasmussen Reports, el 57% de los encuestados opinan que esto se debe a que Obama impondría restricciones, lo cual no ha sucedido. Un 44% de los estadounidenses estiman que tener un arma de fuego aumenta su seguridad.

Obama ya ha calmado a la industria armamentística con que “no tienen nada que temer” de su administración. Esto queda demostrado con que se trata de la única industria que no ha necesitado rescate económico alguno.

Para poseer un arma de fuego en Estados Unidos, tan sólo es necesario superar los 18 años para rifles y armas largas, típicos de caza, o 21 años para armas de mano. Sólo basta con rellenar un formulario. La tradición de Estados Unidos mantiene el principio del supuesto derecho a la autodefensa. La Constitución consagra el derecho de la población a “poseer y mantener” armas. Por ello, más de la mitad de la población estadounidense posee, al menos, un arma en su hogar.

Otro de los récords del mandato de Obama es el aumento de casi un 5% en el comercio de armas con “países amigos”. Los principales clientes son los Emiratos Árabes Unidos (790 millones), Afganistán (5.400), Arabia Saudí (3.300), Taiwán (3.200), Egipto (2.100) e Irak (1.600 millones). Esto supone una cifra de 38.000 millones más en esta partida y un total de 661.000 millones. El objetivo, según el Departamento de Defensa, es aumentar la seguridad de los socios de Estados Unidos. El incremento en las ventas de armamento se debe al aumento de pedidos por parte de Asia y Oriente Próximo y al suministro continuo de sus clientes en el mundo entero. También es el principal abastecedor armamentístico de Israel. Destina aviones de combate (US$34 millones), helicópteros (US$11 millones) y misiles (US$10 millones).

El gasto militar en el mundo alcanza la cifra de US$900.000 millones. Esta cantidad supone casi 190 veces las ayudas comprometidas por los gobiernos para paliar la crisis alimentaria. Es hora de que Obama justifique el Premio Nobel de la Paz. Es el momento para que el mundo entero deje de disparar, de ponernos en pie de paz.

* Periodista,  ccs@solidarios.org.es.

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