El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Fragancia y política

30 de mayo de 2009 - 01:43 a. m.

ALGÚN ECO TUVO, PERO NO EL SUficiente dada la importancia trascendental del acontecimiento, el lanzamiento de la fragancia Flame BK.

PUBLICIDAD

Como lo reseñó Meghan Daum, se trata de un perfume masculino que huele a hamburguesa de Burguer King. Sí, como lo oyen. Y más dramático que eso. Los primeros frascos salieron a 3,99 dólares y fue tal el éxito que a la semana siguiente la loción estaba agotada y sólo se conseguía en e-bay por un precio mínimo de 73 dólares. Pero ahí no termina el asunto. La perfumería francesa Etat Libre d’Orange no quiso quedarse atrás en esta alocada carrera olfativa y lanzó Secrétions Magnifique que huele a una mezcla de sangre, sudor y semen. ¡Guácale! Y Tom Ford, el renombrado diseñador de perfumes, tiene una esencia, Black Orchid, que pese a su selvático nombre, huele a entrepierna masculina.

De allí en adelante, la mano invisible del mercado salió de la madriguera: hay velas especiales para alumbrar cenas sofisticadas con emanaciones de lechuga-jamón-tomate; Eau de Stilton con olor, obviamente, al famoso queso; L’Ártisan Parfumeur’s Dzing con fragancia a orinal de circo; y Earthworm, de la afamada Casa Demeter, con vaho a biblioteca-cannabis-polvo. Digo polvo dust. No confundir.

Y lo que no puede faltar en esta sociedad contemporánea, donde lo frívolo reemplaza lo grave: ahora Rachel Hertz, profesora de psicología en la Universidad de Brown, autora de libros como La fragancia del deseo: descubra nuestro enigmático sentido del olor, ha hecho un profundo estudio sobre el impacto del aroma de hamburguesa en el deseo sexual. Dice que la simbiosis del hombre cazador primitivo con la carne ahumada despertaba la testosterona, pero de otros hombres. Cuidado, pues. Si van a salir de levante el próximo viernes y tienen en mente una relación heterosexual, no es recomendable usar Flame BK porque se pueden llevar un chasco.

Todas estas experiencias pueden ser cruciales para los políticos, seductores de masas por excelencia. Y obviamente, también para sus asesores de imagen.

Para Arias, por ejemplo, qué tal una loción charretera-teniente-caguán. Maravilla. Eso sí, debe tener especial cuidado que sea modalidad teniente. Porque hay general-una estrella, reservada para Vargas Lleras y mariscal-varios soles para Uribe si, finalmente, lanza su candidatura.

Iván Marulanda tendrá un problema al momento de escoger perfume. Porque lo que más le sienta es socialdemócrata-pereira. Pero he visto que el hombre no entiende el por qué de su mala imagen en las encuestas. Un asesor suyo le dijo que tal vez lo confundían con otro Marulanda, Manuel. Difícil. Pero además de los volantes que está repartiendo con el título “No soy Tirofijo”, podría usar un efluvio jorge40-ralito, como para evitar suspicacias.

Como todo en la política colombiana es risible, da un poco de ternura ver a Restrepo rogándole a Varón que le devuelva la recusación. Como abogado novato cuando engatusa al secretario para que le entregue la demanda que le quedó mal hecha. Creo que le conviene el spray rábula-diván de Freud, que viene dando mucho resultado últimamente.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias