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La derrota de los columnistas

04 de junio de 2010 - 12:09 a. m.

CASI LA TOTALIDAD DE LOS COLUMnistas de la prensa y las revistas de este país están en contra de Santos y por ende de Álvaro Uribe.

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Durante los últimos meses sus ataques al uno y al otro se tornaron cada vez mas virulentos y despiadados. Qué no les han dicho y qué no les seguirán diciendo.

A ello hay que sumarle las caricaturas que implacablemente la han arremetido contra estas dos figuras de la política nacional en una guerra sin cuartel que pareciera no tener fin.

El antisantismo y el antiuribismo de la gran prensa en manos de sus columnistas no se compadece con las orientaciones de los dueños y los directores de estas publicaciones que han mantenido cierta prudencia en materia informativa para hacer gala de su imparcialidad.

Empero, ¿de qué sirvieron (y servirán) tales críticos a ultranza quienes, para ponderar a su candidato —léase Mockus— le echan rayos y centellas a Santos? ¿No es acaso posible que gane el uno o el otro sin esa execrable guerra sucia?

Los llamados manejadores u orientadores de opinión, tildados también como escritores públicos, se pifiaron en su gran mayoría. Y quedó demostrado que estas líneas que escribimos, algunos mejores que otros, no sirven para nada. ¿Opinar para qué?, podríamos decir parodiando a Darío Echandía y su célebre pregunta que nadie respondió.

Como destilerías de veneno, exposiciones de subjetivismo demencial, calumniadoras irresponsables y muchas apreciaciones más, merecerían ser llamadas muchas columnas escritas mas con la bilis y los hígados que bajo la luz de la razón y la objetividad.

Pero no : La libertad de expresión —jamás coartada por este gobierno— ha permitido desafueros que lindan y sobrepasan el código penal. Pero aquí nadie responde (¿por qué?), salvo unas pocas demandas que no prosperan.

Perdieron los columnistas. De nada les sirvió tanto blablablá. El país va por un lado y ellos por otro. ¡Bendita seas democracia!

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