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Las verdades de la guerra

Después del rotundo fracaso militar, estratégico y político que fue la guerra del Líbano en 2006, el gobierno Israelí decidió crear un comité unificado de propaganda, el Directorio Nacional de Información (DNI). La misión de éste es la de producir mensajes que son transmitidos por todos los funcionarios del gobierno, diplomáticos y militares.

06 de enero de 2009 - 05:00 p. m.
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Para la invasión de Gaza, el DNI diseñó tres mensajes: “Hamas rompió la tregua”, “Israel solamente quiere defender a su población” y “Hamas es una organización terrorista cuyo blanco son los civiles israelíes”. Comparemos brevemente esa propaganda con lo que pasa sobre el terreno.

Afirmar que la tregua fue rota por Hamas es falso: la tregua fue rota por dos ataques israelíes con misiles que dejaron ocho muertos en la Franja. Esos dos ataques fueron respondidos con el disparo de cohetes caseros palestinos que no dejaron víctimas (como sucede en el 99,99% de los casos), pero que esta vez sirvieron para lanzar la invasión con apoyo popular.

Acerca del segundo punto, quien esté interesado puede revisar las acciones militares israelíes que durante los últimos 60 años han hecho de Gaza primero un refugio de desplazados en Egipto y después una entidad sin nacionalidad, ocupada y asediada durante 42 años. El uso de la palabra ‘defensivo’ para referirse al ataque del cuarto ejército del mundo a un minúsculo territorio en bancarrota, rodeado de un muro y parcialmente defendido por una milicia que fabrica sus propios cohetes, es cuando menos sospechoso.

En cuanto al término ‘terrorista’, para bien o para mal el gobierno de Hamas es el único poder legítimo de la Franja de Gaza y Cisjordania, tras ganar las elecciones generales palestinas en 2006. A pesar de un bloqueo asfixiante, de un golpe de estado y de los incesantes ataques israelíes, su gobierno ha sido productivo y popular.

Hamas es también una organización islámica y armada, sí, cuyo objetivo es revertir los males que ha venido sufriendo su población desde los hechos de 1948. Si el parámetro para considerarlos ‘terroristas’ es que desde que existen han matado a 26 israelíes, es justo preguntarse cómo deben llamarse quienes han matado al menos a 3.200 civiles gazauíes en el mismo período (y a 800 ‘militantes’).

La prensa extranjera fue expulsada de Gaza por el ejército israelí unas semanas antes de la invasión, contradiciendo lo ordenado por la Corte Suprema de ese país. Esto ha dejado a los medios con muy poco material de primera mano, lo que los ha obligado a recurrir a declaraciones de funcionarios, es decir, a la propaganda del DNI (ver lo declarado por funcionarios de la embajada en Bogotá, por ejemplo).

El sábado la Ministra israelí de Exteriores transmitió un nuevo mensaje del DNI al afirmar que en Gaza no había una tragedia humanitaria. Un humorista palestino le respondió en la televisión qatarí: “O bien la señora considera que los palestinos no somos seres humanos, o bien no considera trágico el que una población malnutrida, sin energía y sin agua esté encerrada bajo una lluvia de bombas hace una semana”.

*Escritor colombiano residente en Jaffa, Israel.

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