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Las verdaderas fuerzas en Perú

17 de abril de 2016 - 03:22 p. m.

Leí el editorial que publicaron en su edición del día sábado 16 de abril, intitulado “Keiko vs PPK”, y encuentro que si bien el mismo presenta un panorama general de lo que fueron las elecciones peruanas del pasado 10 de abril, presenta también una serie de inexactitudes que, por justicia y aprecio hacia ustedes, me parece pertinente aclarar.

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Por Heber Joel Campos Bernal *

La primera de ellas —la más evidente— es la diferencia que, afirman, le sacó PPK a Verónika Mendoza, la candidata del Frente Amplio, en la primera vuelta. Así, pues, aseguran que esta fue aproximadamente de siete puntos (24 frente a 17 %), cuando en realidad la diferencia fue más modesta: apenas 2,2 puntos (21 frente a 18,8 %), según datos oficiales, disponibles desde hace varios días en la página web de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Una segunda inexactitud tiene que ver con la idea según la cual la candidata más débil para enfrentar a Keiko Fujimori en segunda vuelta era Verónika Mendoza. Esa tesis, en realidad, era parte de los argumentos que los partidarios de PPK —y, según diversas informaciones, de la misma Keiko— se encargaron de propalar para evitar que la candidata del Frente Amplio lo superara. Tan es así que, al día de hoy, nadie discute que el candidato más débil era —siempre fue— PPK. Pruebas al canto: a diferencia de Verónika Mendoza, PPK perdió en todo el país excepto en la ciudad de Arequipa, y en la mayoría de las regiones del interior —sobre todo las del sur y centro del país— obtuvo una votación muy por debajo del 10 %. En esas mismas regiones, Keiko y Verónika Mendoza, según se vea, obtuvieron votaciones por encima del 50 %.

Es posible, sin embargo, que pese a ello se pregunten ¿pero y entonces cómo así logró PPK pasar a segunda vuelta? La respuesta se halla en que este candidato obtuvo votaciones muy favorables en varios de los distritos con mayor densidad poblacional de la capital. No sería, pues, exagerado decir que, a diferencia de las otras dos candidatas, PPK fue —y es— un candidato ligado sobre todo a Lima.

Por último, señalan que una de las promesas de campaña de Keiko fue no amnistiar a su padre. Aquí me parece pertinente aclarar que en realidad la candidata de Fuerza Popular nunca habló de amnistía. Ella siempre se refirió al indulto. Y por una razón muy simple. Porque la amnistía la aprueba el Congreso, mientras que el indulto lo da el presidente y, según nuestro Tribunal Constitucional, por razones humanitarias.

La segunda vuelta que en unas pocas semanas se celebrará en el Perú no pinta para nada un escenario prometedor para mi país. El fujimorismo tendrá la mayoría absoluta del Congreso y si logra ganar la Presidencia tendrá, además, el control total de la administración del Estado. Un escenario de concentración del poder que no se repetía, oh curiosamente, desde la época en que gobernaba Alberto Fujimori.

 

* Abogado y profesor de la Facultad de Derecho de la Pontificia

 

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