Al magistrado Pretelt lo investiga un estudiante de derecho que no pudo graduarse y unos comisionados que públicamente expresan que se sienten felices porque se abrió la investigación.
Y los testimonios recibidos que deben ser reservados están en todos los medios de comunicación. Y al final no pasará nada.
¿Entonces por qué no dar competencia a la Corte Suprema para que investigue y juzgue a todos los privilegiados con el fuero?
La política, mejor politiquería de la que tanto nos sobra, es un pésimo ingrediente en la administración de justicia.
II
En 8 años tendremos más de 500 exmagistrados pensionados y habrá 60 vacantes. ¿Tendremos juristas con formación de humanistas, cultores de la equidad y en algunos casos estadistas para llenar esas vacantes? Me temo que no. Entonces, edad de retiro a los 70 años y períodos de 15. Opción de destitución por conjueces de la Corte Suprema. O una corte de conjueces ad honórem formada por tres de la Corte Suprema, tres del Consejo de Estado y tres de la Corte Constitucional.
Que la medicina no sea peor que la enfermedad.
III
Ayer como hoy. A Jesús lo condenaron a muerte con cartel de testigos falsos y jueces politiqueros. Pero si no lo hubieran condenado a muerte no existiría la religión cristiana.
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