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Alerta máxima

30 de diciembre de 2014 - 08:57 p. m.

La primera vez que se tuvo noticia sobre el virus del chikunguña o chikunguya, fue en Tanzania (África) en 1952. Se dice que entró a Colombia hace algunos meses por la frontera con Venezuela, se radicó en el departamento de Norte de Santander, Región Caribe, pero ahora se está extendiendo a todo el país.

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Alerta máxima. La picadura del mosquito portador Aedes produce artritis epidémica, la cual se manifiesta con fiebre, dolor en las articulaciones y genera inmovilidad. Ya están detectados 75.000 casos en el país. No hay que confundir con el dengue.

Este virus, cuyo término de origen makonde significa “enfermedad del hombre retorcido”, puede ser letal en condiciones insalubres donde no llega medicamento alguno, sobre todo en menores de edad que no posean defensas. El repelente no basta, hay que evitar aguas estancadas, consumir tiamina previamente, antes de visitar cualquier lugar, porque el mosquito está vivito y picando.

Helena Manrique. Bogotá.

Ni filósofos ni economistas

Son muchos los casos. Filósofos que sin argumentos posan de economistas o al revés. El caso del columnista Rodolfo Arango puede ser buen ejemplo (El Espectador, “Una modernización insuficiente”, diciembre 29 2014). Cita al economista Robinson para descalificarlo con algunas frases sueltas. Robinson argumenta con peso histórico y racionalidad económica que la solución del problema rural fortaleciendo la ruralidad ha probado ser un objetivo engañoso.

Pero eso les molesta a ciertas personas que, como Arango, no ofrecen a cambio un solo argumento que les dé la razón. Sobre todo porque están equivocados de tal forma que la guerra civil ha sido la prueba máxima de su error, ya que si Robinson estuviera equivocado, en Colombia hace décadas estaríamos en paz. El columnista no ofrece argumento económico alguno que dé sustento a su retórica filosófica. Sólo está molesto.

Bernardo Congote.

Organización Colombia Amada.

 

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