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Bajirá: ni límites dudosos ni límites tradicionales

21 de junio de 2017 - 09:00 p. m.

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), con la publicación del mapa del Chocó, cerró un capítulo sobre las centenarias disputas de límites entre antioqueños y chocoanos en el Darién. De hecho, son falacias las afirmaciones de que el IGAC le ha quitado territorio a Antioquia para entregárselo al Chocó. Fue un litigio que se desarrolló durante 17 años y que terminó con el restablecimiento al Chocó de una franja territorial que había estado ocupada por los antioqueños desde la década de los años setenta del siglo XX.

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El proceso de deslinde no fue otra cosa que ratificar que el trazado de límites entre Antioquia y Chocó en el sector de Belén de Bajirá, descrito en la Ley 13 de 1947 que creó el departamento del Chocó, sigue siendo el mismo. La médula central del proceso de deslinde fue la Ley 13 de 1947, que fijo los límites del Chocó con los departamentos vecinos hace 70 años. Una norma que sigue vigente porque no ha sido ni modificada, ni derogada.

Por lo tanto, en el proceso de deslinde no se puede aplicar el concepto de límites dudosos, ni de límites tradicionales que se consagran en la Ley 1447 del 2011, dado que los hitos fronterizos que se describieron hace 70 años en la Ley 13 de 1947 fueron hallados y verificados en las visitas de campo por los expertos del IGAC con delegaciones de los dos departamentos en el 2007. Igualmente en el 2015 con solo la delegación antioqueña, porque los delegados chocoanos no asistieron alegando faltas de garantías. Así lo demuestran los informes técnicos de deslinde del IGAC del 2007 y el 2015. También el informe de la Comisión Accidental Demarcadora de los límites entre Antioquia y Chocó del Senado de la República del año 2007.

Cuando se estudian detalladamente y sin sesgos todos los alegatos de las partes, las actas de las reuniones y de las visitas de campo; las cronologías minuciosas de los actos ejecutados por el IGAC y de las Comisiones Demarcadoras del Senado de la República. Igualmente cuando se estudian con detenimientos los debates en las comisiones de ordenamiento territorial de ambas Cámaras, los de las comisiones demarcadoras y los de las plenarias del Senado de la República, se llega a un conclusión: Los políticos antioqueños lo que pretenden es continuar dilatando la resolución del litigio con las mismas argucias que expusieron durante 17 años para permanecer ocupando el territorio.

Sus tesis sobre límites dudosos hacen parte de un libreto desde el siglo XIX para ir extendiendo su frontera sobre el territorio chocoano. De allí que al leer y escuchar los argumentos que expone el gobernador Luis Pérez y los líderes políticos antioqueños en esta nueva etapa del debate, uno no sabe si ponerse a llorar o a reír. Sus argumentos son francamente rebuscados y superficiales sin sustentos históricos y cartográficos profundos y rigurosos.

Sus errores históricos son protuberantes debido a que sus argumentos son profundamente descontextualizados y falsos para mostrar dominios ancestrales sobre el territorio y una cartografía fraudulenta para señalar poblaciones recientes como pueblos del siglo XIX.

Las reacciones del gobernador de Antioquia y de la mayoría de los políticos antioqueños son populistas y hacen parte de una estrategia de manipulación mediática para ganar réditos políticos. El gobernador Pérez y los congresistas antioqueños, liderados por el expresidente Álvaro Uribe y sus áulicos del Centro Democrático, para lavarse las manos sobre un litigio ya resuelto han acudido a las banderas del regionalismo paisa para mostrar que la resolución de la disputa por Belén de Bajirá es una conspiración de las élites del centralismo cachaco del presidente Santos contra Antioquia.

En sus estrategias políticas mediáticas lo que menos les interesa es que se resuelva la incertidumbre administrativa que han vivido los habitantes de Belén de Bajirá, simplemente su interés es enredar el proceso para sacar provecho electoral y el gobernador Pérez para esconder los pésimos resultados de su administración y seguir manteniendo la ocupación territorial.

José E. Mosquera.

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