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Características del “Homo estupidus”

30 de julio de 2017 - 09:00 p. m.

Características del “Homo estupidus”

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Especie muy común en todas las latitudes del planeta, aunque en los polos han sido escasísimos los avistamientos. Al igual que el hombre de Neandertal y —según recientes indicios arqueológicos— el Homo floresiensis, ha habitado la tierra simultáneamente con el Homo sapiens. Es más, se considera una especie surgida de la misma rama y que ha tenido un desarrollo paralelo. Por tanto es de fácil estudio, pues vive en la actualidad en los mismos hábitats del Homo sapiens y se puede detectar tan fácilmente que hasta hay países donde se cuentan por millares y son mayoría, por eso de cuando en cuando estos Homo estupidus eligen a uno de ellos como presidente, ¡e incluso lo reeligen!

Aunque en cada país tienen ciertas particularidades propias, en mi campo de estudio he tenido la posibilidad de conocer más a fondo al endémico de la zona. Por lo cual me referiré exclusivamente en esta oportunidad a él, dejando para otra ocasión al foráneo.

El criollo se puede detectar con facilidad sin necesidad de aguzar los sentidos, pues habitualmente está vociferando improperios en medio del tráfico a algunos Homo sapiens o a otros de su especie; incluso en ocasiones —bastante comunes, por cierto— agrede con sus vehículos a otros, acciona el pito de estos aunque el semáforo esté en rojo o comete toda clase de infracciones viales o legales. La mayoría se deja seducir por ásperas vibraciones sonoras a las cuales no dudan en calificar como “música”.

Su agresividad innata los lleva en muchos casos a cometer atrocidades físicas o sexuales contra las hembras y las crías de su especie. Pero, cosa curiosa, en la mayoría de las ocasiones dichas hembras, en lugar de aborrecerlos, se sienten más apegadas a ellos, y hasta los defienden ante la acción justiciera de algún Homo sapiens circunstante que pretenda defenderlas.

En la ciclovía conducen sus bicicletas como si estuvieran sin frenos y fueran bajando de patios, y en las ciclorrutas, cuando no van “oyendo” lo que ellos llaman “música”, ya sea con aditamentos en los oídos o con equipos electrónicos que llevan en sus maletas o sujetas a sus bicicletas, maniobran temerariamente vehículos similares a bicicletas, pero con motores ruidosos y altamente contaminantes. También es bastante común verlos en motocicleta.

Muchos de ellos acceden —aunque parezca increíble— a altos cargos en entidades públicas o privadas, entonces se dedican a ostentar su poderío económico y político o su posición dominante en la escala social.

Con mucha frecuencia, el Homo estupidus de la subespecie Agorae, o —para decirlo coloquialmente— de ciudad, adquiere predios en zonas rurales y traslada todo su statu quo a la vereda que tenga la desgracia de contarlo entre el vecindario.

Aunque es más común, y de características más estrambóticas el de ciudad, también se pueden observar ejemplares de esta especie en zonas rurales. En tal caso manejan llamativas 4×4 y actúan como si fueran el único espécimen de la creación.

Podría gastar muchas horas y toneladas de papel para describir en detalle todas las particularidades de la especie que nos ocupa, pero, para mayor claridad, doy a conocer a la opinión pública ciertos tips o consejos para detectarla rápidamente y, en la medida de lo posible, evitarla:

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* Contaminan las ciudades, los campos y las fuentes de agua con basuras indiscriminadamente.

* Desconocen el término civismo.

* Creen a fe ciega en la publicidad y en los medios de comunicación.

* Sus escasas neuronas sólo realizan la sinapsis ante vulgaridades en la web, memes o chismes.

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* Tienen doble moral y aceptan como dioses a los nuevos mesías de la moral y las buenas costumbres.

* Creen religiosamente que no se debe dar papaya y que se debe aprovechar cualquier papayazo.

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* Convierten las mentiras en verdades a punta de repetirlas hasta la saciedad.* Ocultan sus oscuras intenciones en nombre de la religión para hacer daño a los niños.* Producen, comercian o consumen alucinógenos.* Bajo la excusa del servicio social y desinteresado al país se montan en cargos públicos para satisfacer sus deseos, los más íntimos y los más perversos.* Son xenófobos, racistas u homófobos. Pero en su fuero interior consideran a Ricky Martin, Will Smith y Chayanne unos “papitos ricos”.* Utilizan la camiseta de un equipo de fútbol como excusa para cometer todo tipo de desafueros, tropelías y crímenes.

Realmente este Homo estupidus es una criatura bastante peligrosa que se reproduce sin control y amenaza con contaminar y absorber, poniendo en peligro de extinción al Homo sapiens y —de paso— devastar el resto del planeta. Lo peor es que usted, Homo sapiens que lee esto, puede convertirse en uno de ellos al menor descuido por culpa del alcohol, la inconsciencia social o la desidia ecológica. Se sugiere tener la máxima precaución.

Sandra Hernández

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