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Cartas de los lectores

23 de noviembre de 2018 - 12:00 a. m.

Sobre un editorial

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Me encanta que se ponga sobre la mesa un tema tan importante como la formalización y el reconocimiento de la prostitución como trabajo. Esto habilita el acceso a la regulación del mismo en condiciones, jornadas, remuneración y, por supuesto, el acceso a la seguridad social. Adelante con los editoriales. Hay que superar los fanatismos y pensar en un país que desde sus definiciones fundamentales promueva la inclusión, el respeto y la legalidad.

Sonia T.

No más largas

Ante las ventajas que en la actualidad y desde hace décadas vienen disfrutando los congresistas y diputados de manera absurda, y abusando de un poder que nunca se les otorgó para legislar en beneficio propio, llegó el momento de llamar la atención sobre esta intolerable situación. Sus altos niveles salariales en el caso de los diputados superan ocho veces el salario de un médico, y en el caso de los congresistas supera 16 veces el salario de los médicos, situación que dista mucho de la remuneración de otros ciudadanos cuya dedicación es noble y sana, como es el caso de los médicos, los policías y los bomberos, para citar unos pocos. Los requisitos académicos también son algo que, además de llamar la atención y dado su grado de responsabilidad, no se compadece; de allí que el país no cuente con un cuerpo legislativo ordenado, estudioso, juicioso y preparado para desempeñar su oficio, que en la actualidad dista de salvaguardar los intereses del ciudadano colombiano.

En la pasada campaña se habló a los cuatro vientos de arreglar esta situación y han pasado muchos días sin que aparezca una luz de esperanza. Por el contrario, se echa marcha atrás en muchas de las justas propuestas, y bajo el amparo de aprobar paquetes completos pasan las legislaciones sin que se logre lo que justamente debería ser.

Los ciudadanos de bien debemos exigir que se modifique cada uno de los temas a que se refieren las absurdas ventajas que ha tomado la clase política y legislar sobre su aplicación inmediata, para no continuar con lo que comúnmente se llama tomadura de pelo.

Los colombianos exigimos y merecemos respeto y no podemos continuar tolerando los desmanes de la clase política en todos los escenarios de la nación. Desde ahora deben proponerse quienes gozan de una moral limpia acelerar estos procesos y entregarle al país el balance que tanto nos han anunciado y que hoy exigimos quienes respetamos la Constitución y las leyes y que hemos sido víctimas del continuo abuso.

Por un país justo y transparente, hagamos valer nuestros derechos ante los padres de la patria.

Marco Fidel Rocha Rodríguez.

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