Un bien común
Los cerros orientales son el bien común más importante de los bogotanos, tal vez el único que nos queda, incluyendo el páramo de Sumapaz. Su conservación nos ha protegido del cambio climático, de las olas de calor, de las inundaciones y avalanchas de las quebradas que bordean la ciudad. La justicia ambiental está con los defensores del borde de los cerros en su lucha contra la urbanización. La ciudad ha aprendido a cuidar y defender el patrimonio natural contra los intentos de apropiación. La política de protección de los cerros orientales no puede caer en manos de la demanda del neoliberalismo, como la administración anterior con el Sendero de las Mariposas, que buscaba la apropiación del territorio y la entrada de nuevos refugios exclusivos de las élites. La verdadera justicia ambiental es su protección, por los servicios que nos brindan y nos protegen del cambio climático. El control del riesgo y la vulnerabilidad de la ciudad depende de las restricciones en los cerros por parte de la administración distrital y no de los entes privados. Acogemos la propuesta de sustitución gradual con vegetación nativa para incrementar su resiliencia. Visionarios fueron los pobladores indígenas que delimitaron el borde de la ciudad, incluyendo el páramo de Sumapaz.
Édgar Forero Beltrán.
Sobre las elecciones en EE. UU. (I)
Lo que realmente está pasando con el presidente Trump es que se trata de un hombre que considera el dinero y el poder como las únicas armas para lograr las estrategias y los caprichos más antisociales, antipolíticos y antidemocráticos.
El señor Trump es una persona que está perjudicando a la sociedad y a la juventud de todo el mundo, porque su ejemplo y proceder son completamente desmotivadores y desdibujan lo que realmente debe ser un sistema de gobierno en un Estado social de derecho.
Jacqueline Rincón.
Sobre las elecciones en EE. UU. (II)
Quedó al desnudo que el sistema electoral de Estados Unidos no es para nada democrático, como dicen por ahí, pues esa figura indirecta llamada Colegio Electoral (donde eligen unos pocos) no permite que el constituyente primario, el pueblo, escoja a su presidente. Total, nada que aprender en esta materia. Sin embargo, su dirigencia vive interfiriendo en las elecciones de otros países. Deberían mirar hacia dentro y no impedir la autodeterminación de los pueblos ni manotear a los Estados con sanciones unilaterales, por el solo hecho de no pensar como ellos ni subyugarse.
Ismael Moreno.
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