Una carta sobre el posible secuestro de Salud Hernández, y otra sobre la participación en política del procurador.
Sobre Salud Hernández
Todos los colombianos debemos al unísono salir a pedir el regreso de Salud Hernández, es la voz de muchos de los que no nos atrevemos a decir las cosas por diversos motivos, y es la voz de ella misma, una dama valiente que dice las cosas con valor y como son, es decir, sin tapujos y traídas de la fuente, es una periodista seria y erudita en su discurso; su pluma es la piedra en el zapato de muchos y es la expresión vibrante de la mayoría de colombianos que no tenemos cómo hacernos oír, se las canta de frente al que sea: a los altos poderes del Estado, a los criminales y a cualquiera que se sienta poderoso. Ni la mano, ni su conciencia, ni su sabiduría le tiemblan para encarar los problemas como corresponde. Le gusta pisar callos y dejar ayayayes, desenmascarando a los protagonistas sin importar el poder que tengan. Eso sí, deja ver claramente que le duele Colombia y sus gentes más desfavorecidas. El Eln debe devolverla de inmediato, no puede coartarle la libertad a quien les ha dicho la verdad por su nombre, deben respetarle su vida. A Salud la necesitamos todos los colombianos.
Édgar Guillermo Bejarano Chávez. El Triunfo, Cundinamarca.
El procurador y la participación política
En el afán de torpedear el proceso de paz, el procurador amenaza con procesos disciplinarios a los funcionarios públicos que se pronuncien en su favor; pero quienes hagan campaña en su contra, como lo hace él, no incurren en ninguna infracción disciplinaria. Absurdo e incongruente el argumento. Ya le da vueltas la cabeza a este señor.
M. Cristina Quiroga. Cali.
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