Respetuosa respuesta a una carta reciente sobre un caricaturista
Quiero comunicarles mi gran satisfacción por la acogida que ha tenido la caricatura Thumor, de su caricaturista Picho y Pucho. Nunca antes como lectora diaria de su información crítica, independiente, seria y profesional había experimentado tal satisfacción de sentir que por fin un caricaturista valiente y crítico, sin adornos, amiguismos ni ataduras de índole política —como sí me resultan varios—, tuviese el valor de representar en su arte libre lo que sentimos, pensamos y percibimos de la funesta situación que atraviesa nuestro país. Es, de manera personal, la voz de los que no somos conocidos, casi silenciados por esta aplastante clase política. Es mi voz callada, pero no pasiva. Es mi voz diaria de protesta e indignación contra la muerte, la corrupción, las mentiras, de desasosiego diario como madre, hija y hermana. Usted, señor caricaturista valiente, me representa. Interpreta y expresa con su genial arte, crudo, real y sarcástico, lo que estamos viviendo. No me interesa que adorne o maquille, o que su virtuoso lápiz acomode a conveniencia lo que muchos quisieran no ver.
Por favor, continúe con su arte de denuncia dándoles voz a los que, como yo, quisiéramos gritar y expresar el dolor que sentimos por la situación actual del país. Catarsis total.
María Consuelo Mantilla
Sobre un artículo
He leído el artículo “¿Por qué Telegram es clave en la guerra de desinformación de Rusia?”, y debo hacer una precisión: referirse a Pavel Durov como “ruso” es engañoso, porque el equipo de desarrollo de Telegram vive en Dubái, Durov ocupa la mayor parte de su tiempo trabajando en Telegram, que también tiene su sede en Dubái, y no tiene vínculos con Rusia a excepción de haber nacido ahí. Es como referirse a Elon Musk como un multimillonario sudafricano, cuando él vive y opera en Estados Unidos.
Siento que sería apropiado referirse a Pavel como nacido en Rusia, específicamente.
Espero que puedan tomar en cuenta esto para el artículo.
Víctor Espinoza
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