Hemos leído con atención el valioso reportaje “El exterminio del pueblo wayuu” (El Espectador, abril 19, 2015).
Como compañía compartimos la frustración e indignación frente a la situación que atraviesa La Guajira, en particular en relación con los índices de mortalidad infantil y la falta de acceso al agua. Algunas precisiones. Somos enfáticos en afirmar que no robamos el agua del río Ranchería ni mucho menos la guardamos. Requerimos este recurso y nos aseguramos de usarlo de manera eficiente y responsable teniendo en cuenta las condiciones del departamento y siguiendo las mejores prácticas de la industria minera. Del total de agua que consumimos al día, 90% corresponde a agua de baja calidad, es decir, no apta para consumo humano, animal o para riego de cultivos. Esta agua proviene principalmente de los mantos de carbón y aguas lluvias, y está destinada a las medidas ambientales de control de polvo, según lo establecido en el Plan de Manejo Ambiental. Frente a las denuncias de acaparar el agua que se encuentra en la represa del Ranchería, vale la pena aclarar que esta represa es un proyecto del Gobierno Nacional en donde no hemos participado en su construcción, administración o en el uso del agua que allí reposa. No se ha cumplido con todos los objetivos, como abastecer a los acueductos de nueve municipios, por la falta de ejecución de obras de infraestructura que permiten conectar la represa y poner en funcionamiento estos sistemas. Para captar agua del río Ranchería contamos con permisos otorgados por Corpoguajira. Del volumen total autorizado, en 2014 captamos sólo 16%. Este recurso es empleado principalmente para consumo humano de nuestros empleados, contratistas y habitantes, y para la entrega a las comunidades vecinas. Toda nuestra gestión en relación con el agua, que incluye el uso racional del recurso, su reutilización, tratamiento y controles de calidad, es verificada por la ANLA y Corpoguajira, por medio de informes de cumplimiento y visitas a la mina y a Puerto Bolívar. Adicional a los esfuerzos en el interior de nuestra operación, trabajamos en proyectos sociales por medio de los cuales promovemos el acceso al agua por parte de las comunidades. A través de la Fundación Cerrejón para el Agua en La Guajira, entre 2008 y 2014 se beneficiaron más de 33.000 personas con la implementación de 390 soluciones de abastecimiento de agua. Igualmente, hemos venido acompañando a las entidades públicas durante la emergencia de sequía en La Guajira, en la que distribuimos más de nueve millones de litros de agua, reparamos 51 molinos, que facilitan disponer de 2,2 millones de litros diarios, y entregamos más de 200 tanques de almacenamiento. Sandra Ocampo Kohn. Jefe de Comunicaciones, Cerrejón.