Ciclorrutas geniales
El 21 de octubre, el columnista Manuel Drezner publicó su opinión sobre la reasignación de espacio vial que se realiza actualmente en algunas avenidas de Bogotá y que propone el proyecto de POT. Solicita al Concejo negar “la creación de ciclorrutas a costa de la tranquilidad de quienes tienen que usar carro para desplazarse”. Difiero de esta posición elitista, insolidaria e incorrecta desde la perspectiva del desarrollo sostenible.
El columnista ignora la ley fundamental del tráfico inducido (más capacidad vial, más tráfico), ampliamente documentada en la literatura de economía de transporte por autores como Anthony Downs y Gilles Duranton. Esta ley tiene un corolario muy interesante: si se reasigna el espacio de los carros a formas más eficientes de movernos, como el transporte público, la bicicleta y caminar, el tráfico de carros se reduce (se evapora), documentado por S. Cairns, S. Atkins and P. Goodwin desde 2001.
Un carril de bicicletas puede llevar más de 6.000 pasajeros por hora, mientras el mismo carril de carros solo 2.000; es decir, antes de reducir la capacidad para mover personas, la reasignación de espacio vial la aumenta.
Por supuesto, es difícil entenderlo para la minoría que se desplaza en carro particular en Bogotá (15 %) y que proyecta la idea de que es la única forma de moverse como un derecho. Nadie “tiene que usar carro para desplazarse”, eso es una decisión personal. Cabe anotar que los propietarios de carro ni siquiera cubrimos con nuestros impuestos el mantenimiento periódico y rutinario de la malla vial, mucho menos su expansión, y aún menos compensamos los impactos negativos en congestión, contaminación y siniestralidad vial que generamos a todos los demás.
La política pública debe buscar el beneficio de la mayoría, no el sostenimiento de privilegios de algunos. Por supuesto, hay mucho que mejorar en transporte público y en seguridad para peatones y ciclistas, pero la propuesta en discusión en el Concejo de Bogotá va en la dirección correcta para tener una mejor ciudad para todos, no para unos pocos. Invito al Concejo a aprobar la propuesta de la administración distrital.
Darío Hidalgo. Ph.D.
Anatolios
Anatolio Tapia, urbanizador que sigue las instrucciones del político de su región y desarrolla una obra de regular calidad porque debe reservar recursos para la futura reelección del que ordenó el contrato. Anatolio Remedios, experto en desangrar una EPS a costa de robar hospitales, desatender pacientes y no entregar remedios a sus afiliados. Anatolio Leal, miembro activo de la justicia que demora fallos, experto en vencimiento de términos y con aspiraciones de llegar a las altas cortes.
Personajes ficticios haciendo alusión al “¿cómo voto?” del congresista Anatolio Hernández en la reforma a la Ley de Garantías.
Francisco Javier Cajiao G. Bogotá.
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