Sobre la nota adjunta publicada por El Espectador el pasado 25 de junio de 2017 sobre Idrojet Colombia SRL, sucursal de matriz italiana, deseo aclarar que fuimos admitidos a reorganización el pasado 7 de septiembre de 2016, cumpliendo los requisitos de la Ley de Insolvencia 1116 de Colombia.
Segundo, que los dueños de la sucursal son italianos y no hay socios colombianos, como debió constatar su periodista solicitando un certificado de existencia y representación legal en cualquier cámara de comercio de Colombia.
Tercero, que este año firmamos una alianza estratégica con la empresa de ingeniería y de paradas de planta más importante de Canadá para ejecutar proyectos en Colombia y Latinoamérica por los próximos diez años, lo que confirma que somos una empresa confiable con experiencia y capacidad financiera de clase mundo.
Y finalmente, indicar que uno de los trabajos ejecutados por nuestra sucursal en 2012 para Ecopetrol correspondió a una parada de planta y, como consta en el acta de liquidación de la obra, pagamos los salarios y la liquidación de las 1.300 personas contratadas, 121 proveedores y subcontratistas aprobados por Ecopetrol.
Los invitamos muy respetuosamente a constatar y verificar siempre los dos lados de la información antes de publicar cualquier nota.
Hugo Toscano Jr., MSc. Representante legal, Idrojet Colombia SRL.
No hay un por qué
Un tema del que no se debe dejar de hablar, el femicidio. Cada día nos enteramos de un nuevo caso de violencia de género y sin embargo no se encuentra solución. A pesar de las múltiples marchas que han protagonizado las mujeres, es un problema que sigue vigente sin respuesta alguna. Lamentablemente, hoy en día ninguna está exenta de ser víctima. Por más paranoico que suene, es preferible desconfiar de las personas, ya que en el momento menos pensado podemos estar a la merced de un potencial asesino. Por eso nunca hay que estar solas, nunca desprevenidas.
Presenciamos el siglo XXI y seguimos sin solución de este problema que aborda y preocupa a nuestra sociedad. Esto nos lleva a pensar, ¿cuál es la causa del problema? ¿Cómo se revierte esta situación? ¿Acaso será una psicopatía presente en cada asesino? ¿O el problema está en la sociedad que no instaura los valores necesarios sobre el respeto al individuo, cualquiera sea su género? No hay respuesta a este problema, y si la hubiera no sería un justificativo del maltrato efectuado.
Julieta Lozupone.
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