Hace unos días vi el video “¡Abra las piernas y no se queje!”, en el cual Mariángela Urbina comienza a enumerar maltratos del gremio de la salud hacia las pacientes en trabajo de parto apoyada en una serie de datos médicos sacados de contexto.
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia aclara que un parto normal puede durar entre 19 a casi 30 horas, ante este margen de error tan amplio y ante el daño a la imagen de los médicos que se crea por el periodismo desinformativo, la relación médico-paciente queda destruida y se pierde la comunicación.
El video aclara que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un porcentaje de partos por cesárea de un 10 %-15 %. En Colombia tenemos alrededor de 43 %. Sabiendo que el control prenatal está diseñado para prever y tratar las complicaciones que se presenten durante el embarazo y el parto y que en áreas rurales la cobertura de este es del 80 %, estas complicaciones no están siendo detectadas y termina siendo esperable que el porcentaje sobrepase los del video. Recordemos también que hay indicaciones absolutas de cesárea y que en caso de no hacerse, el resultado es la muerte. El video no hace sino desinformar sobre las causas del sobreuso de la cesárea y no se responsabiliza sobre los efectos que esta desinformación pueda tener a largo plazo.
Si bien el video tiene puntos a favor, como el buen trato entre los médicos y pacientes y la necesidad de exigir el uso del consentimiento informado antes de los procedimientos, es claro que hay una manipulación de cifras científicas y epidemiológicas hacia la desinformación. En Colombia, la mortalidad materna ha venido descendiendo en el tiempo gracias a la expansión del control prenatal y la institucionalización del parto, sin embargo, al final del video se promueve la desinstitucionalización de este incitando a las mujeres a que tengan el parto en su casa. Desde el 2004 sabemos que 15 % de las mujeres que paren en zonas rurales requieren procedimientos obstétricos de urgencia y en el caso de Colombia, a veces el centro de salud está a varias horas de las casas, lo cual aumentaría la mortalidad materna y neonatal. Entonces bien, en vez de desinformar y causar más daño del que ya existe, ¿por qué no mejor creamos periodismo de calidad y educativo que les enseñe a nuestras mujeres los reales derechos y riesgos que enfrentan en el momento del parto?
Camila Pantoja.
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