No está en tela de juicio la facultad que tiene el procurador de destituir al alcalde Bogotá. Lo que tiene objeciones son las consecuencias de la destitución y de manera precisa la suspensión de los derechos políticos. Ese es el tema a que se refiere el Pacto de Costa Rica. Presento esta hipótesis: si el procurador se limitara a destituir al alcalde y Gustavo Petro se presentara como candidato en las próximas elecciones de alcalde para Bogotá, su derrota sería contundente. Carlos Fradique-Méndez.Bogotá.