Ganadería y sostenibilidad
Con base en los argumentos expuestos en el artículo del periódico El Espectador del 2 de marzo de este año (“Lo que está pasando en Amazonia es ilegal, inmoral e irracional”), se informa de un magnicidio ecológico en el departamento del Vichada, donde se menciona que de los 5,5 millones de hectáreas que abarcan este departamento, se han tumbado y quemado un 10 %, para dar cabida a la ganadería, que a la fecha va en 250.000 cabezas de ganado introducidas allí.
Consideramos estos hechos de suma gravedad para los acuerdos que ha suscrito el país en materia de cambio climático y en emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Nótese que el artículo denuncia que las 500.000 hectáreas tienen como destino la ganadería y en ese sentido nos involucran a todos quienes vivimos de esta noble actividad; cabe aclarar que estas acciones están muy distantes de nuestro accionar y objetivos como sector ganadero.
Uno de los argumentos que se esbozan actualmente en contra de la ganadería es que ésta se practica desplazando bosques y sembrando pastos; que somos responsables de cerca del 14 % de la emisión de GEI y si además de ello evidenciamos que esta catástrofe ambiental no merece todo nuestro repudio y sanción, estaríamos siendo responsables por omisión y poniendo en evidencia las críticas que se nos adjudican.
La Corporación Comité Regional de la Cadena Láctea de Antioquia (Corlac) expone su desacuerdo ante estos argumentos y exhorta al Estado a emprender las investigaciones y sanciones a que la ley dé lugar y además a establecer planes de mitigación a los daños cometidos.
El esfuerzo en sostenibilidad en que nos hemos empeñado peligra ante denuncias de estos magnicidios ecológicos, y máxime cuando su destino inmediato es la ganadería.
Consejo Directivo, Corporación Comité Regional de la Cadena Láctea de Antioquia (Corlac).
La violencia en redes sociales
Llegó la hora de que la justicia se pronuncie y castigue severamente a aquellos que, con mala intención por sus comentarios en las redes sociales, inducen al desprestigio, la calumnia y en varias ocasiones al asesinato de personas de bien que denuncian o comentan actuaciones non sanctas de un personaje, y éste al ver la mínima sanción impuesta, se limita simplemente a rectificar o pedir perdón, eso le da confianza para continuar con su malévolo proceder.
Francisco Javier Cajiao Gaitán. Bogotá.
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