La Corte Constitucional y los pensionados
La decisión, por fallo, de la Corte Constitucional que declaró ajustada a la ley la objeción del presidente a la ley por medio de la cual se rebajaría el aporte de salud de los pensionados del 12 al 4 % representa el más duro golpe a este sector nacional que lo integran mucho más de dos millones de extrabajadores privados y del Estado, lo mismo que sus correspondientes familias.
Ante este trascendental fallo, bien vale recordar a todos los miembros de la Corte Constitucional la frase célebre y concreta de Albert Camus quien aseveró que “la dura y maravillosa tarea de este siglo es la de edificar la justicia en el más injusto de los mundos”.
La decisión, como caso único curioso de este mundo macondiano de Colombia, ocurrió a solo tres días del debate electoral presidencial de la democracia, que llevó a la Presidencia al candidato del Centro Democrático, Iván Duque.
Lo más lamentable es que la Corte acepta en el fallo que, por factores económicos o fiscales, es improcedente esta reducción. Con base en lo anterior, somos muchas las personas que nos preguntamos cómo es posible que no existan recursos para favorecer a la clase de los pensionados nacionales, pero sí para consultas políticas; también para favorecer económicamente a los miembros de la guerrilla y para financiar numerosas obras con pérdidas millonarias por la inmoralidad en su realización; ejemplos, los casos concretos de Reficar, los servicios de salud y otros muchos más…
Jorge Enrique Giraldo Acevedo. Íquira, Huila.
Anticonceptivos, al alcance de “todos”
Lo que dice el editorial del 23 de junio es una verdad a medias, porque $25.500 parece poco dinero, pero para una Colombia con el nivel de pobreza que tenemos es mucho y máxime para la franja que pretende impactar, “embarazo adolescente y no deseado”. ¿Cómo debería ser? Anticonceptivos gratuitos y de distribución obligatoria, y acompañados de educación sexual y reproductiva activa sin sesgo religioso, como debe ser, por derecho constitucional y por respeto a las mujeres y niñas, para dar cumplimiento al Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021 y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización Mundial de la Salud, y, sobre todo, por humanidad, como un acto de amor y respeto a los niños. Se disminuye el círculo de pobreza, se impacta el bajo peso al nacer, abuso y maltrato infantil, desnutrición, entre otros.
Victoria Sierra.
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