Sobre Antanas Mockus
Definitivamente, en la instalación del Congreso, el congresista del Partido Verde, Antanas Mockus, de 66 años, volvió a mostrar las nalgas en el recinto en protesta por la “la mala educación de sus pares”, quienes no prestaban atención al discurso de despedida del saliente presidente del Senado. El que es “caballero” repite; es más, Mockus adujo que lo seguirá haciendo. Ya le había costado la rectoría de la Universidad Nacional, donde también peló sus nalgas porque sus estudiantes lo sabotearon. En la Universidad Nacional de Manizales también mostró sus genitales y se orinó diciendo: “me orino en su consigna”. Al político Horacio Serpa le arrojó un vaso de agua en un debate presidencial. A Mockus lo graduaron de “genio” por estos hechos bochornosos, dándole el mote de “padre de la cultura ciudadana”. ¿Hasta cuándo con este impresentable tipo? No fueron los nuevos congresistas del partido FARC la novedad en un acto tan importante para Colombia, sino las blanquecinas nalgas del exalcalde de Bogotá, de ascendencia lituana, repitiendo por enésima vez este espectáculo tan deprimente. ¿Habrá sanción? ¿Qué pasaría si una congresista muestra sus senos, por la razón que sea? ¿La perdonarían? Obviamente que no.
Helena Manrique Romero.
Grotesca la acción del senador Mockus
Resultó grotesca la acción del senador Antanas Mockus en la ceremonia de instalación de sesiones ordinarias del Congreso.
Eso de mostrar las nalgas no puede ser un buen ejemplo para las nuevas generaciones y, además, es un acto de mal gusto, incorrecto, vulgar y hasta inconsistente. Es en extremo inconsistente, debido a que el ciudadano corriente, por el hecho de orinar en un lugar público, se somete a una sanción económica, con base en las disposiciones del Código de Policía.
En lugar de dar un buen ejemplo sobre convivencia y excelentes modales, quedó la imagen de un ser ridículo y con los síntomas de una persona con trastornos y perturbaciones patológicas de las facultades mentales, pues su acción fue imprudente, insensata o poco razonable y la realizó en forma irreflexiva y hasta temeraria.
Comenzó muy mal la labor como congresista el senador Antanas Mockus y tenemos muy claro que a las nuevas generaciones se les enseña con buenos modales y nunca con acciones grotescas.
Jorge Enrique Giraldo Acevedo. Íquira, Huila.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com