¿En qué momento permitimos que se perdiera el norte?
La situación del país está seriamente amenazada por el desconocimiento que se tiene de los personajes, historia y de los valores patrios. Como es de todos conocido, uno no puede querer lo que no conoce y en Colombia desde hace muchos años hemos olvidado la obligación que tenemos para que niños y jóvenes conozcan la verdadera historia de nuestro país, sus valores y personajes.
Lamentablemente, cada día que pasa esta situación es más grave y estas jóvenes generaciones saben más de los artífices del crimen vinculados al narcotráfico o de los guerrilleros famosos producto de las permanentes noticias que reciben.
Esta crisis que estamos viviendo es producto del descuido en la enseñanza de lo fundamental y de la manera irresponsable como se han venido presentando a los autores del crimen como grandes héroes que bien vale la pena imitar, a causa de su frecuente aparición en la radio, las telenovelas y las noticias; de esto se sabe mucho, pero poco o nada es lo que se sabe de las conquistas de nuestros próceres y de los logros de muchos ciudadanos de bien que han hecho aportes importantísimos a la sociedad.
Cuán difícil es que un país que desconozca lo bueno de nuestra sociedad, y que le de importancia y prioridad a los actos y costumbres de los narcotraficantes y guerrilleros, pueda prosperar basado en sus historias de sangre y muerte. Ante esta oleada en que poca o ninguna importancia se le da al desarrollo de nuestra nación, es imposible reestablecer nuestros valores, nuestra paz y nuestra convivencia.
Los llamados líderes políticos han hecho su aporte y, lejos de legislar para el bien de nuestra patria, se han caracterizado por legislar de manera miope a favor de unos pocos o, en el peor de los casos, aprovechar su poder para tomar para sí los bienes que son propios de nuestra población y en especial de la más necesitada. ¿Cuándo pararán estas luchas intestinas y comenzarán a trabajar por el bien de todos los colombianos? Hoy más que nunca deben ser conscientes que no fueron elegidos para pelear. Con sus luchas, solo logran llevarse a nuestra sociedad por delante.
Necesitamos que, con la altura que tienen senadores y representantes, demuestren el amor y el interés por la patria que los acogió en su seno.
Marco Fidel Rocha Rodríguez
Olvido
No puede la izquierda olvidar sus palabras cuando hubo escándalos en la derecha por violencia de género.
Margarita Restrepo
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