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Dos cartas de los lectores

12 de septiembre de 2019 - 12:00 a. m.

La traición a la paz de los líderes de las Farc rearmados

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El anuncio hecho por Iván Márquez al país de retornar con algunos disidentes de las extintas Farc a las armas es una noticia nefasta y descabellada desde donde se la mire y analice.

Tan lamentable decisión concede razones a los viscerales enemigos del Acuerdo de Paz de La Habana y la traición para todos aquellos que, desde el Estado, la desmovilizada guerrilla y la sociedad civil, le apostaron a toda costa a la reconciliación nacional.

Resulta inane llamar ingenuo a un proceso de paz que, muy a pesar de sus detractores, se llevó a cabo y se concluyó sumando la antagónica voluntad de las partes, comprometidas en desactivar un cincuentenario conflicto armado, cuyos funestos acontecimientos colmaron la geografía del país de dolor, muerte y desesperanza.

El pueblo colombiano ha recibido semejante noticia con suma preocupación, empero a la espera de que el Estado y sus instituciones cierren filas en torno a un proceso de paz que, sin ser del todo perfecto, es el genuino camino hacia la unidad y el progreso que demanda tan polarizado país.

La nación entera requiere hoy que los dirigentes políticos y representantes de las distintas vertientes ideológicas actúen con sensatez, nobleza, grandeza, generosidad y, por consiguiente, protejan a Colombia del infausto resurgimiento de avezados movimientos extremistas y fundamentalistas, que de suyo amenazan con desestabilizar la democracia.

En un Estado social y democrático de derecho deben imperar la legalidad y el orden, entendidos estos como arquetipos de una sociedad civilizada, donde existan el respeto y la tolerancia por las opiniones e ideas diferentes, contribuyendo en el desarrollo de las comunidades, en especial de aquellas que han sufrido los rigores de la inclemente e irracional guerra fratricida.

Colombia debe salir de la indiferencia y tomar cartas en el asunto, para que de una vez por todas los gobernantes pongan todo su empeño y decisión, conteniendo los brotes de violencia que se creían históricamente superados, empero que inevitablemente los vemos renacer como el ave fénix. Basta de traiciones e incumplimientos a la paz.

Orlando Morales.

Ruido de sables

Asusta, y mucho, oír el ruido de sables entre Colombia y Venezuela. Más en la frontera olvidada que sufrirá de peor manera.

David Fuentes.

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