¿Qué me molesta?
En mi casa, de alguna u otra forma, me siento segura, segura del exterior, de comentarios, silbidos y miradas no deseadas.
Es muy molesto tener que elegir un conjunto de vestimenta que no “provoque” estas situaciones. Es molesto sentir miedo al caminar por calles en donde se encuentran muchos vehículos estacionados, es molesto cancelar tus planes por no tener una opción segura de trasladarte, es molesto no poder confiar en otras personas, es molesto ir caminando y mirar hacia atrás cada un minuto, es molesto que sin importar tu edad estés expuesta al acoso callejero.
Según el Observatorio Contra el Acoso Callejero de Chile (OCAC), “nueve de cada diez mujeres se han sentido observadas morbosamente en una micro, metro o paradero. Los hombres son reconocidos como los principales victimarios. Un 86,7 % declara que la situación de acoso fue realizada por un hombre, seguido de una cifra de 8,9 % que fue realizada por un grupo de hombres. Solo un 1,3 % declara que fue una mujer”.
Aunque esta situación afecta a hombres y mujeres, mayormente las víctimas de acoso callejero son mujeres. Eso me molesta aún más. Me molesta que el ser mujer lo vean como igual a vulnerabilidad, me molesta que por solo el hecho de ser mujer haya más probabilidad de tener que pasar por estas instancias a lo largo de tu vida.
Y si aún no ha quedado claro, me molesta el acoso callejero y sentir miedo en el exterior (calles, supermercados, transportes públicos o privados, centros comerciales, etc.) por el simple hecho de ser mujer.
Martina Rayen Valenzuela Llanquitur.
Comportamientos problemáticos
Grandes cuestionamientos y emociones negativas se cruzan cuando vemos residuos en el piso al lado de una caneca vacía, al ciclista o motorista adueñado de la vía automotora violando toda norma de tránsito y generando grandes accidentes fatales, al conductor de un vehículo de servicio público que bloquea el cruce de la calle a sabiendas de que solo podrá avanzar un par de metros cuando el semáforo le dé vía; acciones que llevan a pensar que ese comportamiento es el resultado de un resentimiento causado por dolor y amargura vividos en diferentes épocas de la vida. Las autoridades competentes están llamadas a buscar cómo reducir estos actos que conllevan a una mayor violencia entre conciudadanos.
Cabe también la molestia que genera un policía cuando bloquea el tránsito vehicular porque el familiar de algún miembro del gobierno quiere hacer compras, trasladarse de un lugar a otro o simplemente tomarse un café. Ni más faltaba que el personaje camine un par de pasos: ¿usted no sabe quién soy yo?
Francisco Javier Cajiao G. Bogotá.
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