Crisis, vida y salud
Nuestro país enfrenta el desafío de superar la vulnerabilidad social y el difícil acceso al sistema de salud. Las vivencias cotidianas indican que se trata de un problema evidenciado en tasas de morbilidad (número de personas enfermas) y mortalidad (número de personas fallecidas) que pueden ser evitables.
Todo lo anterior permite identificar la necesidad de un modelo preventivo centrado en los determinantes sociales de la salud, que garantice de manera permanente la atención primaria y oportuna a cada individuo. Es necesario integrar la diversidad regional, sociocultural, generacional y étnica para el cumplimiento universal de este derecho. Estos elementos promueven las condiciones para mantener una calidad de vida y satisfacer las necesidades básicas en el marco de los derechos humanos.
La salud debe funcionar como un elemento de construcción social fomentando la participación del autocuidado y el cuidado colectivo en espacios propios de la comunidad adaptados al contexto familiar, educativo, a las instituciones públicas y privadas, para el reconocimiento común de las necesidades y potencialidades de cada territorio. Esta estrategia deberá implementar la vigilancia y el control de recursos así como los resultados de los actores en la prestación de los servicios de salud para su correcto funcionamiento.
Laura Méndez Pedreros. Epidemióloga.
El despelote panamericano
La novela sobre la pérdida de la sede de los Juegos Panamericanos pone otra vez en evidencia que la improvisación no solo del Gobierno Petro sino de todos los gobiernos sigue siendo una realidad en Colombia. Se recuerda el famoso y fracasado operativo de traslado de Pablo Escobar de La Catedral y las confusas explicaciones que dieron los entonces funcionarios: el director del INPEC, el viceministro de Justicia y el comandante del Ejército. También está el concierto de Duque de hace cinco años en la frontera entre Colombia y Venezuela, donde se aseguró que Maduro saldría del poder, terminando todo en un concierto inútil y un esfuerzo en vano. En el caso de los Juegos Panamericanos, entre acusaciones mutuas de los gobiernos de Duque y Petro, y versiones a medias de la ministra del Deporte, no se sabe bien qué sucedió y por qué no se consignó el dinero faltante a Panam Sports. Sin duda alguna, en Colombia el nivel de improvisación es algo endémico, propio de nosotros los colombianos, y Petro es el rey de lo mismo, de la improvisación y el caos. Parece que hay una pequeña luz de esperanza, pero el mal ya está hecho.
Rodolfo Alberto Vanegas Pérez.
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