Sobre Hidroituango
Mucha agua ha corrido con ocasión del proyecto Hidroituango; tanta, que está con el agua en el cuello, generando incertidumbre sobre cuándo se le van a inyectar al torrente energético colombiano los cerca de 2.400 megavatios que debe generar.
La represa se ha rebosado de líos judiciales, fiscales, arbitrales y juicios de opinión que involucran a EPM como contratista y accionista de Hidroituango. El consorcio CCC Ituango ya tiene fallo de primera instancia por parte de la Contraloría General de la República y juicios del alcalde Quintero en su contra por cambios en diseños y calidad de los materiales utilizados, y… hay más.
Como si no bastara, nadan en el agua vertida en la icónica represa y transitan por los túneles egos, odios, apuestas políticas con miras a las próximas elecciones y, además, se abre la compuerta para cambiar al contratista.
Confiamos en que no sea la naturaleza humana –como en su momento lo fue la madre naturaleza con un alud de tierra que en el 2018 taponó uno de los túneles, generando una crisis inmensa– la que impida que una de las turbinas arranque en junio de 2022.
Hernán Salazar Hurtado
Sobre una réplica
En su réplica al editorial titulado “¿Qué ataca la Contraloría con su fallo de Hidroituango?”, el vicecontralor general de la República, Julián Mauricio Ruiz Rodríguez, menciona: “(El editorial) denota, además, desconocimiento de los fines constitucionales de los órganos de control fiscal, cuya misión para estos efectos se reduce al resarcimiento del patrimonio de los colombianos”.
Les pido el favor de que le pregunten a la Contraloría qué tanto han cumplido con esa misión y que digan al respecto el valor del resarcimiento que se ha logrado en los últimos 10 años, es decir, que nos digan cuál es el monto de recursos que ingresaron al Tesoro Nacional por concepto de resarcimiento.
Un indicador que justifique la existencia de la Contraloría sería medir el monto del resarcimiento promedio anual, dividido sobre el presupuesto anual total de la Contraloría. Un buen indicador se esperaría que fuera de 20 veces o más; si este indicador es menor a uno, se debe plantear la eliminación o reforma inmediata de esta entidad por una que produzca indicadores relevantes.
V. F.
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