Elecciones en Canadá
El Espectador publicó el pasado día 21 de septiembre un artículo titulado “Canadá: las elecciones que no debieron ser”. Lamentablemente, la Redacción Internacional de nuestro diario se equivoca en todos los aspectos tratados en el mismo.
La fábula de Esopo presentada no encaja en el escenario que pretende ilustrar, pues Trudeau no ha dejado caer el hueso; por el contrario, en las criticadas elecciones obtuvo tres curules adicionales a las 155 que ya tenía en la Cámara de los Comunes.
Se acusa a Trudeau de corrupción y racismo. Sería interesante saber de dónde sacaron esta información los redactores, pues en sus seis años de mandato no ha sido cuestionado por estos hechos, aunque sí tuvo que hacer frente a un escándalo por conflicto de intereses. Respecto al referido genocidio de los indígenas, este ocurrió varias décadas atrás y no debilitó a Trudeau; por el contrario, lo fortaleció, pues el primer ministro tuvo el coraje de reconocer el error del Gobierno en aquellos pasados luctuosos hechos y pidió perdón en nombre del Estado.
El mencionado Maxime Bernier es una figura irrelevante en la política canadiense, no fue capaz de elegirse en su circunscripción, tampoco de elegir ningún miembro de su partido, y la comparación con Trump es injustificada.
Es posible que la citación a elecciones anticipadas haya sido mal calculada y que los resultados arrojados no hayan sido los esperados por el primer ministro, pero el apoyo de los electores a Trudeau se mantiene. Lo presentado en el artículo de prensa no obedece a la realidad y estamos ante un artículo que no debió ser.
Marco Antonio Muñoz Rodríguez, ciudadano colombo-canadiense.
El párkinson
Esta es una enfermedad discapacitante que afecta a hombres y mujeres en forma desigual y que tiene un promedio de supervivencia, desde el diagnóstico hasta la muerte, de 16 años. Los cuidados de esos enfermos corresponden a sus familiares en principio, mas no solamente a ellos y por ese motivo es necesario preparar cuidadores. En su preparación se debe invertir tiempo, dinero y buena voluntad. En nuestro país no existe un sitio o varios donde se pueda preparar cuidadores entrenados y por ello es necesario establecerlos. Personalmente, desarrollé síntomas de párkinson, los cuales no fueron sospechados y menos diagnosticados por los médicos que consulté. El diagnóstico de esa enfermedad está en el campo del neurólogo, pero en mi caso lo sospechó un urólogo. No solamente el paciente sufre, la familia y los amigos también sufren. Por este motivo es necesario preparar cuidadores y en nuestro medio no los hay. Esto es lo que deseo iniciar en nuestro país.
Héctor A. Chamorro, M.D.
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