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Tres cartas de los lectores

11 de febrero de 2021 - 10:00 p. m.

Sobre el problema de la violencia

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Considero que el asunto de la violencia en nuestro país va más allá de la protección a los líderes sociales y de las condiciones de pobreza. El problema radica fundamentalmente en que el Estado y la justicia son condescendientes con los criminales y violentos amparados en la corrupción. Es necesaria una fuerte política anticriminal que vaya más allá del concepto de protección a los ciudadanos, que haya acción de la justicia, pero verdadera, porque incluso cuando meten a alguien preso, sigue delinquiendo desde de la prisión, por lo tanto, no se logra nada.

Jairo Avendaño.

El caso de Vicky Dávila y la libertad de expresión de los periodistas

No estoy de acuerdo con lo que ustedes dicen en su editorial del 8 de febrero. Un periodista en un gran medio tiene las mismas connotaciones de una figura pública, por la exposición, por ser referente y por ser ampliamente difundido entre una gran cantidad de personas. Debe existir la posibilidad de que alguien haga escrutinio de lo que dicen, pues el hecho de ser periodistas no los exime de ser responsables por sus palabras. No puede una periodista, por lenguaraz que sea, andar diciendo cosas que de alguna manera terminen coaccionando o manipulando indirectamente a directores de cualquier institución de modo que incurran en error o tomen decisiones guiados por lo que se expresa en los medios (para salvarse de que la misma lengua larga los tache de inoperantes por no hacer nada ante ciertos hechos). Esa es la doble moral que manejan los periodistas, quieren que les permitan hablar de lo humano y lo divino sin que nadie les ponga freno, solo porque los dueños de medios de comunicación los pusieron ahí y los quieren aleccionando, motivando y haciendo propaganda de lo que ellos desean.

Fredy Giovanny García León.

El nuevo ministro

Una bocanada de aire fresco pareciera llegar al Ministerio de Defensa. Diego Molano, experimentado en el servicio público, tiene la oportunidad, “ahora o nunca”, de restablecer hilos de confianza entre la ciudadanía y las fuerzas del orden público, rotos por las decisiones de no reconocer que todo es un proceso de mejora y que la Fuerza Pública es una sola defendiendo la civilidad. Es tiempo de cambios.

Beatriz Guzmán.

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