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El Pacto histriónico

27 de octubre de 2022 - 12:30 a. m.

No es de dudar la voluntad de cambio que representó la elección del Pacto Histórico. Sin embargo, la historia es más que la creación de mitos que se sustancian a través de los cambios del lenguaje. Reinhart Koselleck nos habla de dos tipos de historia en su método de la historia conceptual. Por un lado, la historia como acontecimiento; por el otro, una referencia a la ciencia histórica.

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A su vez, el acontecimiento que se ha recreado con la elección de Gustavo Petro y Francia Márquez es un compromiso, uno que se está viendo opacado por algunas salidas en falso de agendas propias que se tejieron en el Congreso.

Así, el Pacto está pasando de ser Histórico a ser histriónico, es decir, una transición del acontecimiento político propiamente dicho a la tragedia pública o lo que Marx llamaría la farsa.

Se define el histrionismo como un carácter del histrión, quien representaba en el teatro grecolatino su papel disfrazado. Bravucones, corifeos, actores/presentadores y dramaturgos de narconovelas quizás sean tan solo unos breves apelativos de los histriones que representan ese papel velado y disfrazado dentro del Pacto Histórico. Quienes tras bambalinas presuntamente, según los eunucos, hicieron pactos dentro del Pacto para poder ser electos y así, en el proscenio, imitar las facultades políticas para marginalizar al elector primario. Primaron aparentemente las coaliciones, agendas y chequeras por encima del voto y eso fue lo que nos llevó a tener que decidir entre cantar en una sesión de comisión, imitar lo más rancio de la ultraderecha gritando borracho a la policía o buscar la fotografía al lado de Petro, reduciendo el Pacto a una microfigura de la Colombia Humana.

La cláusula perentoria es para estos personajes histriones, no para el acontecimiento que implicó el Pacto. Si queremos hacer parte de la historia, tienen que ceñirse al cambio. Las UTL no son para difamar a los contradictores políticos, el puesto en el Congreso es para hacer control político y propuestas, no para hacer shows precarios de reflexión y construcción sociopolítica. ¡Necesitamos revitalizar un acuerdo sobre lo fundamental!

Ustedes están allí y no es por la vocación de poder que los electores definieron en torno al acontecimiento político. Están por pactos dentro del Pacto. Sin embargo, el control político sobre ustedes será más estricto, pues no queremos que conviertan el Pacto Histórico en una versión reencauchada del régimen que tanto se critica y se criticó. La cláusula perentoria implica dejar de buscar fama —que de por sí ya la tienen por el bastón que necesitan para orientarse— y dedicarse a organizar el verdadero rol para el cual fueron electos.

Nosotros y nosotras, sus electores y electoras, no queremos hacer parte de la ciencia histórica como el hazmerreír de un progresismo vacuo y lleno de sinsentidos. Queremos hacer control político a sus pasos, pues somos parte del acontecimiento llamado cambio y que, en palabras de Francia Márquez, implica vivir sabroso. Si no están en capacidad o no disponen de voluntad, lo mejor es hacerse a un lado pues se requiere disciplina de partido para ejercer control político y cumplir con las tareas que exigen la gobernabilidad y legitimidad del presente.

Antonio Reyes.

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