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¿En qué quedamos?

06 de enero de 2014 - 05:00 p. m.

Por coincidencia entre la publicación en la edición del último día de 2013 de la carta que envié a El Espectador, y que trataba el tema de nuestros científicos, y el artículo titulado “Los adelantos de las vacunas en los países en ascenso”, escrito por Bill Gates, aparecido en la edición dominical del periódico, me permito valorar en qué estamos con respecto a la vacuna contra la malaria.

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El hoy por hoy hombre más rico del mundo se refiere a la labor que adelantan tanto su fundación como otras entidades para ofrecerle a la humanidad nuevas y mejores vacunas para proteger a la infancia contra enfermedades que anualmente ocasionan miles de fallecimientos. Destaca en su escrito los avances tanto en la producción como en la distribución de vacunas que ofrecen protección contra varias enfermedades (tétano, tos ferina, poliomielitis, tuberculosis, difteria, hepatitis B, influenza, encefalitis japonesa, sarampión, rubeola, meningitis, fiebres tifoideas y paratifoideas, neumonía), pero por ninguna parte de su artículo menciona los potenciales avances de una vacuna contra la malaria, mal que afecta anualmente a millones de habitantes de países en desarrollo.

Entonces, como dice la canción: ¿en qué quedamos por fin? ¿Qué tan ciertos son los avances que en materia de hallar la vacuna antimalárica viene anunciando Manuel Elkin Patarroyo en este último cuarto de siglo, por una parte, o es que estos descubrimientos no merecen la atención de la Fundación Bill y Melinda Gates, por la otra?

Freddy Hung Calderón. Bogotá.

Nelson Ned D’Ávila

Tan sólo 1 metro 12 centímetros le bastaron a Nelson Ned D’Ávila Pintos, quien nació en Ubá (Brasil) el 2 de marzo 1947 y murió de neumonía en São Paulo el 5 de enero 2014, para ser uno de los más grandes baladistas y boleristas de Latinoamérica. Dueño de un voz potente, este cantautor hizo de su carrera musical un verdadero apostolado desde los 5 años, ganando admiración y respeto por su arte, a pesar de su displasia (enanismo), llevando su carrera con verdadera altura musical. Si las flores pudieran hablar, Déjame si estoy llorando, Júrame, Si las flores pudieran hablar, A mi manera, son algunos títulos que inmortalizaron a este hombre diminuto como uno de los más grandes, vendiendo cerca de 50 millones de discos.

Helena Manrique. Bogotá.

 

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