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Espantando moscas

04 de febrero de 2014 - 09:50 p. m.

Es cuestión de tiempo, y cuando el tiempo haya convertido en historia lo que hoy es actualidad y se decanten las pasiones que oscurecen la razón de quienes tratan de descalificar a Canal Capital y claman por su censura, la apuesta que venimos haciendo por una televisión pública al servicio de la defensa de los DD.HH. será entonces comprendida en toda su plenitud.

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Durante estos meses al frente de Canal Capital, hemos trabajado también por la inclusión en el mapa de las ciudadanías colombianas de esos grupos históricamente marginados por quienes controlan el espacio público.

En la pantalla de Canal Capital habitan presentadores de noticias afrodescendientes, reporteros indígenas, programas que visibilizan y debaten temáticas de la comunidad LGBTI, etc.

Y puedo afirmar, sin ánimo de deslucir las administraciones que me precedieron, que Canal Capital ha comenzado a saldar, por fin, el déficit de representación que tenía acumulado con la ciudadanía bogotana.

Guiado por odios ideológicos y políticos propios de esa Colombia a la que le estamos poniendo fecha de vencimiento, y que en el periodismo sirven para insultar y herir pero no para reflexionar, el columnista Mauricio Botero Caicedo publicó en El Espectador una diatriba editorial contra el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en la que de manera grosera se refiere a mí como un “remedo de periodista”.

A quien descalifican las palabras de Botero Caicedo es al propio columnista. Si él se hubiera asomado a mi hoja de vida habría cerrado la boca para evitar que se le entraran las moscas.

Mi llegada a la gerencia de Canal Capital no es fortuita. Se produce al cabo de 20 años de ejercicio periodístico comprometido a fondo en la defensa de los DD.HH., al servicio de la memoria de las víctimas del conflicto armado y contra la impunidad, y poniendo en riesgo la seguridad de mi hijos Daniela y Felipe, la de mi familia y la mía propia.

Pero el sacrificio y el compromiso con el país arrastran su recompensa. He sido premiado 14 veces en Colombia, EE.UU., Canadá, Alemania e Italia con los galardones más importantes de periodismo y los DD.HH.

El alcalde Petro me confió la gerencia de Canal Capital porque también sabe de mi formación académica, como becario de Harvard por la Fundación Nieman Fellow; de la Knight Fundación Fellow de América Latina; de la Fundación NED (National Endowment for Democracy); de Reagan-Fascell y de la Dart Center Ochberg Fellowship.

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En los últimos dos años las revistas La Nota Económica y Gerente incluyeron mi nombre en el grupo de los líderes más influyentes de Colombia.

Si el columnista Botero se hubiera tomado el trabajo de informarse para opinar, sobraría la incómoda reseña que he tenido que hacer de mi recorrido profesional. Pero su insulto y la ofensa me obligan a espantar las moscas.

Hollman Morris.  Bogotá.

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