En la edición impresa del día de ayer (pág. 3) vuelve su periodista (cfr. edición de septiembre 19/11) a poner en tela de juicio mi rectitud como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, en relación con el trámite dado en la Sala de Casación Penal al proceso adelantado contra el exministro Andrés Felipe Arias por el conocido tema del AIS, aduciendo que —luego de habérseme asignado por reparto el asunto— no manifesté mi impedimento “para estudiar el proceso, a pesar de que su hijo, Julián Gómez, era uno de los principales salpicados al haber ejercido como asesor del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura”.
Al respecto debo expresarle comedida pero verticalmente que esa omisión que se me endilga falta abiertamente a la verdad, como que oportunamente, esto es, dentro del término de ley, puse en conocimiento de la Sala, por escrito y aun verbalmente, tal situación, bajo el entendido que mi hijo Julián Alfredo Gómez Díaz, eventualmente, como se escribió, podría tener interés en las resultas del proceso.
En ese claro contexto, el impedimento fue aceptado por la Sala Penal y designada la magistrada María del Rosario González, quien desde ese momento funge como ponente.
Tal proceder habría sido fácilmente constatable por su periodista, no sólo con haber indagado sobre el tema en la Secretaría de la Sala, o aun con el suscrito, sino con consultar por internet el despliegue que a tal noticia se le dio, toda vez que los comunicadores que cubren la Corte tuvieron en su poder copia del escrito de impedimento y así lo plasmaron en los distintos medios, aun virtuales. Ello era (y es) verificable con una sencilla búsqueda a través de Google, donde con la frase “impedimento Alfredo Gómez Andrés Felipe Arias”, aparecen por lo menos tres noticias que aluden al mencionado tema, incluyendo apartes textuales del documento.
Confiando en que el alcance de la mencionada publicación obedezca a ignorancia y no a mala fe de su periodista, le solicito publicar esta rectificación con el mismo despliegue de la noticia, porque estimo que la forma en que ésta fue presentada lesiona mi honor y mi buen nombre, labrado a lo largo de más de 33 años como juez, ocho de ellos como magistrado de la Corte Suprema.
Alfredo Gómez Quintero.Exmagistrado, Corte Suprema de Justicia.