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Hay que refinar la democracia

27 de abril de 2016 - 03:21 p. m.

Una carta sobre las fallas institucionales del país.

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Hay que refinar la democracia

 

Realmente hay muchos asuntos que en Colombia es perentorio modificarrápidamente. Hoy me refiero solamente a dos, dentro del mundo de lospoderes de la República, que los considero de vital importancia, yaque van en la mira de entregar transparencia y competitividad a lainstitucionalidad.Uno: Debe extinguirse la posibilidad de que los congresistas, diputados y concejales se conviertan en vitalicios. Ello no tiene presentación en una democracia, y fuera de ello es darle vía libre a la concentración del ingreso. Son muchos los profesionales sacrificados con la la relección indefinida, asunto que se puede dejar en dos períodos; siendo lo más justo y equitativo. Los partidos reciben efectos bondadosos en su democracia interna.Dos: Debe extinguirse la denominada “puerta giratoria” en los altos tribunales, pues ello también es legalizar la concentración del ingreso, como de los puestos en unos privilegiados, a contrapelo de la distribución por méritos, de esos importantes desempeños. La Justicia también recibe consecuencias benéficas con la llegada de nuevos y frescos talentos.La Democracia no la podemos dejar que involucione con esas vitandas costumbres, que resultan afectándola gravemente, pues resultan rindiéndole culto a la monopolización,en gigante desmedro de la competencia perfecta y de la movilidad social: hay muchas “neuronas frescas” represadas, que no las debemos despilfarrar con el odioso binomio. Hay que refinar la democracia.

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