Un día como hoy, nos encontramos en un gran momento, la cúspide económica del Gobierno con la “ley de financiación”. Los estudiantes quieren estudiar en una universidad superior de calidad, en la cual, por su solvencia económica, se encuentran intentando ingresar o ya lo han hecho en una universidad pública estatal de supuesta calidad.
El Gobierno, lleno de falacias, y quien ahora es nuestro “honorable” presidente, nos dijo que nunca iba a subir nuestros impuestos, que mejoraría la educación pública, y hasta el momento, casi tres semanas de paro, solo ha querido indirectamente ignorar el tema.
“Quien está ansioso de poder, hace lo que sea por llegar a este”.
En estos casi tres primeros meses de gobierno nos cambió las reglas del juego. ¿Qué debemos esperar nosotros del resto de gobierno?
Los estudiantes estamos preocupados, en su gran mayoría porque exigimos nuestros derechos y aplicamos nuestros deberes como se deben, pero esta ley de financiación ha llegado al punto de ponernos a pensar si nos ayuda o no. El Gobierno nos dice que con este recaudo de $14 billoncitos nos va a ayudar a volver a financiar la educación, mientras que por el otro lado nos “chuzan” a las personas de clase baja o media baja a pagar el IVA de donde no tenemos, y si hipotéticamente tuviéramos el dinero no estaríamos ingresando a una universidad pública. Pero sinceramente, usted, señor o señora lectora, ¿cree que a nosotros y nuestros futuros hijos nos van a ayudar en la calidad de la educación con esta ley?
Creo que la respuesta es no. Y sí, yo sé que para tener más recursos hay que tener más impuestos, o los que hay que sean un poco más altos, o los recursos actuales distribuirlos de mejor forma, en campos que ya casi no se utilizan con gran fuerza.
“Luego de dos años de firmado el Acuerdo de Paz, el sector de defensa y seguridad representa el 13 % del gasto público ($33,5 billones), que es superior a lo que se destina para salud y trabajo. Y es $8 billones inferior al de educación. Estas cifras dejan ver las prioridades de un país que decide aumentar su presupuesto de defensa como si continuara en conflicto armado, aun sabiendo que el número de enfrentamientos de las Fuerzas Armadas ha disminuido en un 98 %, según el CERC (Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos)”. Diego Duque, El Espectador.
Es muy evidente, teniendo en cuenta estos datos muy valiosos, que por más leyes de financiación que haga el Gobierno, no son necesarias y tampoco ayudarán a la solución actual de los problemas económicos. Creo que este gobierno no debería hacer esa movida económica dispuesta a través de la ley de financiación, ya que los recursos económicos que hay son suficientes para ser dispuestos para la educación y, por qué no, la salud.
Daniel Felipe Hernández Ortegón.
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